Seamos breves, 2018

31 Dic

Es raro definir este año, incluso encontrarle título. Hace unos días escribí que si tuviese que comparar este año con una serie, diría que el piloto prometía, el desarrollo fue a menos y la season finale lamentable, digna de “todo mal”. Evidentemente, dentro de un contexto donde no ha pasado nada terrible; nunca hay que perder la perspectiva.

Simplemente he llegado al final de 2018 a rastras, magullado, cansado y mentalmente superado. Hay veces que hechos graves son los que te sacan del camino, en otras, simplemente es la consecución de derrotas en las pequeñas cosas las que terminan pasando factura. Este año han sido las segundas.

Ha habido viajes (pocos, cuenta pendiente para el año que viene), Dublín de los primeros y conociendo a gente que vale muchísimo la pena. También por Salamanca, Sevilla, Madrid, Isla Cristina y Cadalso. Y cómo no, Tánger pero por trabajo.

He visto un buen puñado de series y películas en 2018. Y me he quedado en 11 libros, algunos me han atrapado mucho y le robé horas al sueño. Para el año que viene, espero leer un poquito más.

A ratos ha sido un buen año, que simplemente ha ido enturbiándose poco a poco por pequeños tropezones. El trabajo ha sido duro, mucho, demasiado; llegando a pasar una factura mental desorbitada. Que entre la multitud haya gente maravillosa es lo que ha hecho que merezca la pena seguir con el día a día.

Físicamente, cuando las lesiones me han respetado, he estado genial y realmente satisfecho (¡un chaval, vamos!). Acabo el año de aquella manera con achaques que minan poco a poco, veremos qué dicta el año que viene, de momento trataré de recuperarme.

Y por lo demás, bueno, la vida. Tumblr ha servido para desahogarme, escribir cosas bonitas y bueno, intentar aceptar que no soy suficiente en varias cosas, por muy doloroso que sea.

Creo que en estas vacaciones y final de año, además de descansar y coger fuerzas, he llegado a intuir cómo va a ser el 2019. Luchar por volver a tener el control, divertirme y reflexionar cara al 2020. Muchas cosas deben cambiar. Besos y abrazos.

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