Los toreros y los payasos

31 May

Los payasos que viven de hacer sonreír a grandes y pequeños, cuyo trabajo aplaudo (más aún cuando van a hospitales y le arrancan unas carcajadas a los enfermos), tienen que vivir con que el nombre de su profesión sirva para definir a tipos estúpidos, macarras o demás gente de mal.

Uno de los colectivos al que más se tacha de payasos es al de los toreros. Un ejemplo ha sido hoy, cuando el Periódico de Extremadura, ha dedicado dos artículos al “niño prodigio”, y pronto los comentarios se han llenado de insultos. Un tal Jairo Miguel, definido por muchos como un héroe y ejemplo a seguir, es un chaval que se dedica a torturar, chulear y matar. En concreto a toros. ¿Y es un ejemplo a seguir? La verdad es que creo que no, y que las aficiones deben ser respetadas, pero claro, hay un pequeño límite. Y lo de los toreros es un caso aparte, y encima pagado por todos.

Es curioso que mucha gente se queja porque al fútbol y al baloncesto se les da mucho dinero (más bien se le promete, porque al Cáceres 2016 Baloncesto el día que le paguen lo que le prometen…), y luego se deben pensar que las plazas de toros, las cuadrillas, el despliegue médico y policial, y cómo no, los toros, se pagan con su abono. Que nada tiene que ver que el 50% (por decir un porcentaje) sea subvencionado. Mucha de esta gente también cree que las peleas de gallos son asquerosas y los “bichos” sufren, pero los toros no; ellos, carecen de sistema nervioso.

La semana pasada mi empresa recibió un premio, y el periodista (por decirlo así) que lo cubrió, dedicó la última frase del artículo de la entrega de premios, para decir el nombre de la empresa ganadora, escribiéndolo mal (todo un mérito). El premio era a nivel de comunidad autónoma, algo debía importar. Sin embargo, que un niño y sus padres flipados (si es que se pueden llamar padres), sean noticia porque su hijo “héroe” mata toros, ocupa 2 artículos. Creo que en esta tierra hay cientos de personas que han hecho algo por esta tierra, y que merecen reconocimiento, pero no se lo dan nunca. Luego, cuando gente de otros países cree que somos unos paletos, los últimos de Europa en casi todo lo bueno (los primeros en lo malo), se preguntan por qué será. “Siempre salen con el tópico de los toros”. Es que en pleno siglo XXI, llamar héroe a un torero, da que pensar.