Premios Darwin 2011

11 Ene

(Ojo, las personas sensibles es mejor que no lean este artículo, ya que estos premios resultan sumamente ofensivos y su humor negro raya lo inhumano. Este blog no tiene nada que ver con dichos premios y simplemente “traduce” la web original)

¡Ya está aquí el ganador! Desde hace unos días ya sabemos quién es el vencedor en los Premios Darwin 2011. La verdad es que el año anterior la cosa estuvo muy reñida y hubo candidatos que podían pasar a la posteridad, pero como ya sabéis, solo uno puede llevarse la gloria en estos premios. Por si no lo recordáis bien, son candidatos a los Premios Darwin todos aquellos que han sufrido una muerte estúpida y no han dejado descendencia; por lo que gracias a la teoría de la evolución sus genes se irán y tendremos una humanidad menos estúpida (sí, podría ser mucho peor). Y sin más dilación…

El ganador de los Premios Darwin 2011 no es tan espectacular como otros años, pero su nombre en inglés mola: Planking spanking. Empecemos por el principio, ¿qué es el planking? Pues es simplemente “hacer la tabla”, estando tumbado boca abajo en un sitio original y divertido. Los brazos deben estar pegados al cuerpo, y alguien debe inmortalizar el momento con una cámara. Hay quien lo hace en las vías del tren, tendederos… El ganador de este año ha sido especialmente inteligente, y decidió hacer el planking sobre la barandilla de la terraza de su casa. Sin tener en cuenta que obviar la leyes de la física no suele acabar bien, procedió a hacerlo y… acabó en el suelo bastantes metros más abajo de donde estaba. Por inconsciente y mal ejemplo, es el ganador de los Premios Darwin 2011.

Además, este año se concedió el premio Darwin del siglo a un viejo conocido de estos galardones (y quizás el más doloroso al estar grabado y por la situación), el señor en silla de ruedas que de forma inexplicable empezó a envestir a la puerta del ascensor cuando no estaba y cayó por el agujero. Aún no se sabe exactamente el porqué de esta actitud, ya que se suponía que era consciente de lo que iba a pasar.

Premios Darwin 2010

28 Oct

(Ojo si eres sensible o no pillas la ironía, en este post, al igual que en la web oficial, se ridiculiza la muerte de gente que falleció cometiendo tremendas estupideces)

¡Ya están aquí los Premios Darwin 2010! Como viene siendo habitual, en la web oficial podemos ver quiénes son los merecedores de este peculiar evento. Debéis recordar que los Premios Darwin se conceden a aquellas personas que mueren cometiendo una tremenda estupidez, y que no han dejado descendencia alguna en el planeta, por lo que la selección natural continúa su curso, y la humanidad se beneficia de ello. ¿Qué tonterías se han cometido este año? Ahí van:

  • El discapacitado del ascensor: todo un clásico en YouTube. Este hombre en silla de ruedas, molesto porque no podía entrar en el ascensor, comenzó a embestir las puertas con su silla, hasta que rompió la puerta… y cayó por el agujero. El vídeo está aquí: http://www.youtube.com/watch?v=Ge9VfALthLI . El hombre murió en el hospital por el tremendo impacto. A día de hoy resulta imposible explicar por qué tuvo ese ataque de ira.
  • El doble premio Darwin: una pareja estaba conduciendo por la autopista, y como había mucha niebla, decidieron parar en mitad de la carretera, y de paso… meterse mano. Pero claro, no salieron de la carretera, por lo que un bonito trailer pasó por encima de ellos. Doble premio Darwin, ya que murieron dos personas, y encima mientras estaban “creando” descendencia.
  • El barril en llamas: dos colgaos de las carreras de coches, no tuvieron mejor idea que jugar con metanol. Pasaron el metanol de un barril a otro más grande, y se pusieron a hacer el idiota encima. Le prendieron fuego pensando que saldría como un cohete, pero acabó debajo de ellos, y la explosión fue tan grande que un cacho de barril apareció a unos 36 metros. Uno de ellos murió, y otro logró salvar la vida. ¿A ti se te ocurriría prender fuego a un barril con material inflamable? Pues a ellos les pareció divertido… ahora ya solo queda uno.
  • La vaquera: una de conducción extrema. Una chica que va en coche, decide intercambiar el asiento con su acompañante, y en vez de parar y hacerlo en una estación de servicio, lo hace en marcha; pero… ¡subiéndose al techo! Con la velocidad cayó al suelo y se mató con una barrera de seguridad. ¡Un aplauso ante su tremenda inteligencia! Su compañero se salvó de milagro (él no estaba en el techo), pero lo tendrá difícil para celebrar el Premio Darwin de su amiga, ya que fue detenido por la policía por conducir sin seguro y con el carnet caducado.
  • El empresario imprudente: imagina la gente que tira monedas a una fuente para pedir un deseo. Pues imagina ahora que lo hacen en una especie de montañita, que debajo tiene un cañón, El Gran Cañón de Colorado. Pues a nuestro amigo no se le ocurre otra cosa que coger y saltar con una bolsa, meter todas las monedas, y saltar de vuelta… pero no tuvo en cuenta que ahora su peso casi se había duplicado por culpa de las monedas, y la gravedad es implacable, así que… Caída libre y como puré. Premio Darwin para este gran empresario.
  • Nadando entre cocodrilos: un chico que está con sus amigos en África, y como tiene calor, decide bañarse en un lugar prohibido, repleto de cocodrilos e hipopótamos. No contento con hacerlo una vez, lo hace una segunda, y una tercera… Pero no más, porque estos apacibles animales se lo comieron enterito. Ni los consejos de sus amigos, ni los carteles, ni el sentido común sirvieron.
  • La valla eléctrica: harto de los robos de su barrio, un listo decide proteger su coche creando una pequeña valla eléctrica alrededor. Acaba, la conecta… pero se le olvida que la ha conectado, y al tratar de salir se achicharra él solito. Tremendo.

Hay alguno más, pero no confirmado (luego a saber si no es broma), y otro de un hombre de cierta edad tonteando con una peligrosa máquina que lanzaba proyectiles; pero estos eran los “mejores”. ¿Conoces algún caso merecedor de  estar en los Premio Darwin 2010?

La estupidez al cuadrado

9 Sep

Dos niñas perdidas en un drenaje pluvial piden ayuda en Facebook en lugar de llamar a emergencias.

Casi nada. Por suerte (para ellas, porque la humanidad probablemente sufra a sus hijos), una amiga vio la petición de ayuda en Facebook y llamó a emergencias. La de la centralita lo debió flipar.

Estas cosas, lerdas, niñas, podrán contar a sus nietos, que estuvieron a punto de llevarse un galardón en los Premios Darwin.