No con mis impuestos

17 Nov

Mucho se está oyendo hablar en Internet sobre la noticia de que al estado español le costará la visita del Papa en 2011 (no er gitano, sino el Papa con sotana), la no despreciable cantidad de 55 milloncejos de euros. La visita será coincidiendo con la Jornada Mundial de la Juventud, que ya me contarán ustedes que tiene que ver el “señor” este con los jóvenes.

Me parece una burrada que en un estado supuestamente aconfesional (tan aconfesional como libre de corrupción, vaya…), se permita semejante desembolso de dinero, que saldrá de los impuestos de todos (que esto no sale de marcar la casillita de la Declaración destinado el dinero a la Iglesia). Si ese día viene un líder religioso, lo normal que es que se invitase a todos los que haya en el mundo, para no dejar de lado al resto de religiones tan ciertas y falsas como la católica. Desde aquí mi apoyo a los seguidores del Unicornio Rosa Invisible: conseguiremos tener algún día el reconocimiento que nuestro líder merece.

Poca vergüenza

18 Mar

Hoy la cucaracha padre ha sorprendido a medio mundo, con unas declaraciones en las que afirmaba que el condón en África no sólo no ha arreglado el problema del SIDA, sino que lo ha acrecentado. Este sinvergüenza desprecia así la labor de multitud de personas que intentan concienciar a la población africana de que usen preservativo.

Para remate, ayer parte de su séquito, lanzaba una demagógica  y despreciable campaña en la que se decía que el lince ibérico está más protegido que un bebé. A más de un ecologista le ha salido una úlcera al oír eso.

Lo peor es que esta institución en la que abundan los mentirosos, violadores, manipuladores y asesinos, la pagamos todos y cada uno de nosotros con los impuestos. Esos que dicen que es malo usar el condón, abusan de menores, se aprovechan de la gente sin esperanza, y que mantuvieron la Santa Inquisición durante años; gastan el dinero en campañas despreciables, en vez de invertirlo, junto a los miles de millones de euros en joyas y oro, en acabar con el hambre y la miseria.

Una cosa es el respeto por las creencias, y otra muy diferente tolerar semejantes atropellos.

Apoyo la contra-campaña iniciada: