Se hacen llamar periodistas

31 Ene

Hoy, a cuentas del “fúrgol”, se montó una buena sobre si un jugador del Barsa estaba en fuera de juego en la jugada del gol. Como no lo vi, no tuve peor idea que meterme en el Marca (ejemplo de subjetividad), para ver, con estupor, cómo la imagen estaba claramente manipulada. Para evitar que alguien les pudiese estropear el titular de robo, atraco, y favor arbitral; saturaron el color de la imagen, hasta que desaparecieron las líneas del campo, por lo que no se tenía una referencia clara de la perspectiva de la cámara, y parecía fuera de juego. En multitud de foros se echaron las manos a la cabeza ya que el montaje cantaba tanto, que parecía imposible que un periódico fuese capaz de realizar algo tan vil.

Pero claro, ¿acaso es el fútbol diferente a cualquier área de la sociedad? En estos tiempos de políticos corruptos, y escándalos que se suceden, cada periódico se posiciona de forma totalmente brutal, hacia uno de los lados del ring. Me cuesta mucho trabajo encontrar un diario que muestre la realidad tal y como es, o al menos con un nivel de objetividad aceptable, lejos de la tremenda manipulación y tergiversación de las noticias.

Por eso, me da la risa cuando algunos periódicos se quejan de que venden menos porque los buscadores de Internet les perjudican. Oiga, ¿se ha parado a pensar en la calidad de sus artículos? Cualquier blog hoy en día puede ofrecer datos más fiables y menos manipulados que los que ofrece un periódico famoso. El querer tener márgenes de beneficios monstruosos, ha llevado a multitud de diarios a posicionarse de forma descarada en multitud de temas, dejando la ética periodística para otros. Es algo que siempre ha pasado, pero con Internet está más claro que nunca.

Hoy en día resulta fácil saber qué opinan otros medios sobre una noticia, o incluso la parte afectada. Y es que es gracias a Internet por lo que nos damos cuenta de que vivimos en un mundo de engaños en auge. Y ese es uno de los problemas para que podamos acceder a la red libremente. En China sus ciudadanos no acceden a los contenidos con libertad, sino que están bajo el control y filtrado de contenidos por parte de su gobierno. ¿Cuánto falta para que eso se extienda de forma masiva al resto de países “democráticos” o “desarrollados”? La información es poder, e Internet se está convirtiendo en algo peligroso para una clase política que hasta ahora estaba tranquila manipulando medios y periodistas. Luchemos por nuestros derechos, antes de que sean pisoteados una vez más.

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