¿Qué tal fue 2013?

31 Dic

Un año más, aprovechando unos momentos de clarividencia y de cordura, toca hacer balance de lo que ha sido el año 2013. Siempre ayuda poder echar un ojo hacia atrás a resúmenes anteriores que reviven experiencias y permiten unas reflexiones más certeras.

Qué divertido resulta poder leer en palabras propias que en 2012 no pasó nada y cómo todo eso cambió tan solo unos meses después, para finalmente regresar a la calma. Y es que los primeros meses de 2013 fueron realmente movidos. En una semana se concentraron tantas cosas… volver a sentir algo por alguien e ilusionarse desde bien dentro, terminar una carrera que cada día pesaba más o como se ponía fin a un año trabajando en una nueva empresa. El tiempo pasó rápido hasta mayo donde otra semana concentró los más intenso: el acabarse algo que pudo haber sido más bonito y una inoportuna rotura de peroné que ha marcado el resto del año por sus numerosas complicaciones.

Irónicamente este 2013 prometía cada vez más según transcurrían las semanas, para ir poco a poco decepcionando por mucho que se intentara lo contrario. Presumía también de ser un año viajero y algo se hizo: San Martín del Castañar y la Alberca, Galicia y cómo no, Madrid y Asturias. Por contra, se quedaron por el camino pese a mucho esfuerzo por evitarlo el Eurobasket 2013 (Eslovenia, Croacia, Austria, Italia…), Alemania y algunos intentos de escapada (si alguien que yo me sé me lee, sí, Austria está anotada).

Visto así, la verdad que puede resultar penoso. De tener mucho a poco, de ilusionarte por alguien a quedarte en tierra de nadie, de preparar viajes que no se pudieron completar, de deporte que se dejó a un lado, trabajo que se perdió y no recuperó. ¿Vaya castaña, no?

Por suerte o por desgracia, ha habido momentos peores y hay que saber apreciar también los buenos. Este año también ha sido el de las bodas de dos amigos (con chaqué incluido) y esas cosas llenan. El año en el que por fin se termina una carrera que ha costado mucho y que otros grandes amigos han terminado también (cuánto nos lo merecíamos), qué calma ahora que se ha cumplido con el deber. Puestos a terminar se cumplió la cabezonería de volver a jugar a Travian solo por ganar con un buen grupo. Las incontables risas o el día a día salpicado de buenos momentos no deben quedarse fuera.

Y de soluciones también. No poder jugar porque no estás bien puede desembocar en una pequeña historia que te lleve a entrenar un equipo de baloncesto senior femenino y hacerte sonreír mucho. Porque hay veces que se tiene suerte y se coincide con un grupo genial que hace todo más fácil y divertido. Tampoco me gustaría olvidar el esfuerzo y orgullo por ir incluso bastante lejos y aún medio cojo a diferentes lugares en busca de trabajo. Por dar lo máximo en una rehabilitación costosa que aún tiene cuentas pendientes.

A ratos ha sido un año duro. Hay cosas que son inevitables y otras en las que nuestros errores nos marcan. De esto último se puede aprender, o al menos eso espero. De lo primero a veces lo único que queda es luchar para que no vaya a peor y buscar soluciones. Pero por suerte también fue un año bonito. Sí, tuvo que ver el estar más acompañado durante parte del trayecto. Una cosa es intentar pasar página y otra olvidar, hay recuerdos y sentimientos que no lo merecen (¡fueron muy buenos!), no está mal echar de menos de vez en cuando. Ya habrá tiempo para corregir fallos y descuidos, prevenir y evitar nuevos grises desenlaces, al fin y al cabo es cosa de dos y circunstancias. Todo sirve para conocerse mejor y seguir aprendiendo, aunque muy a nuestro pesar para ello se pierdan oportunidades y “cachos” de personas por el camino.

No he escrito mucho por aquí, quizás más por Tumblr para aliviarme o contar pequeñas cosas en un ambiente menos transitado. De los posts (muy poca cantidad esta vez) me quedo con Lo que escuchó Diegazo en 2013, Viejas entradas del blog y por su orden cronológico Las no ausencias, Malos pasos, y el ser más sincero en Dos meses cojo (un trozo) y Lo que en su momento pasó por Tumblr. Espero ser menos monotemático y poder alegrar a más gente y ser feliz con menos resentimiento.

¿Y 2014? Como poco terminar con lo que se quedó a medias este año y buscar resarcirme en varios aspectos. Es más que suficiente y puede ser muy divertido. Mejor salud (vaya añito desde el mismo día de mi cumpleaños), algo de trabajo, algo de viajes, menos crueldad con los sentimientos, entretenimiento y alegría.

Gracias a todos aquellos con los que he tenido la oportunidad de compartir tiempo durante 2013 y me han ayudado a reír y madurar un poco más (tampoco era complicado xD). Siempre es agradable saber que se está rodeado de personas tan maravillosas. Mis mejores deseos para este 2014, nos lo merecemos.

4 thoughts on “¿Qué tal fue 2013?

  1. Qué bien escribes. Me das envidia a ratos y a años.

    Dice un profe de psicología bastante famoso en la capi: “no conozco a nadie que haga las cosas de corazón y que no le vaya bien”
    Yo lo comparto y conozco a varios aquí presentes que tienen esa forma de ser. 😛

    Feliz año 2014

    • Siempre es un gusto leerte por aquí 🙂

      Espero que lo que dice ese profe sea verdad, aunque ahora, desde cerca, me cuesta ver que las cosas estén saliendo bien. Confío en que según esto vaya quedando más lejos, tenga alguna explicación o haya desembocado en algo más positivo.

      Feliz año para ti también, nos veremos pronto 😉

    • Bueno, la patada tiene que ser figurada, porque como se la dé con el pie malo verás tú xD

      Puede que no sea en 2014, ni el siguiente… Pero estoy seguro de que nos llegarán tiempos mejores, de un modo u otro. Mantengo la esperanza de que el mundo sea un poco más justo y recibamos en proporción a cuánto bien ofrezcamos.

      Mientras tanto, adiós 2013, nos dejaste a medias, costará mucho perdonarte :p

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