Píxeles intermitentes

20 Jun

Sin saber cómo ni por qué, hoy el reloj del teléfono se quedó parado marcando la misma hora durante toda la tarde. Lo más probable es que fuese un pequeño error, un bug… o simplemente empatía hacia su dueño.

El simple hecho de entrar hoy por aquí me ha hecho ver títulos y entradas de borradores, sobre los que en su momento podría haber escrito líneas sin apenas esfuerzo, dejando fluir pensamientos y palabras sin miedo. Pero ahí están. Como hace meses. Paradas en el tiempo. Exactamente como el reloj del teléfono. Y como tantas cosas que siguen igual desde hace ya unos largos meses, de las que se desprende una apatía atenazadora con intenciones de impregnarlo todo.

Todo igual, las mismas historias en bucle desde pasados los primeros meses del año. Un rollo, vamos. Lo peor, que la apatía conlleva una disminución hasta del sueño, y por ende, del esfuerzo, muy a mi pesar. Así nos luce el pelo.

¿Y a qué viene quejarse? Ni idea. Supongo que esto que ha salido es el término medio entre plasmar en unos cuantos píxeles felicidad eufórica, o afiliar y lanzar palabras ante el más intenso de los enfados. O ni eso, simplemente un día estúpidamente nublado y unos recuerdos que se desenterraron sin venir a cuento. O unas frustraciones que tardaban en salir. Por lo menos ha valido para dejar unas palabras… y no arrojarlas al pozo del olvido.

3 thoughts on “Píxeles intermitentes

  1. Todo se repite hasta el día que deje de hacerlo. Cuando se me pase lo de la cadera/culo bien que va a cambiar el cuento 😀

    Un abrazo fuerte. ¿Ya toca darnos uno de verdad no? Que hace tiempo que no nos vemos.

    • Sí que hace tiempo.
      Creo que están preprarando un cierre de temporada que nos permitirá vernos.

      ¡A por todo! ¡Ya!

  2. Ánimo, en ocasiones se suceden unos meses así de “tontos” en que parece que nada fluye y todo se estanca. Sin embargo, si consigues armarte de fe o valor y “enfadarte”, reaccionar, todo cambiará, porque cambia tu actitud y cambias tú.
    Lo dicho: ánimo, el primer paso es uno mismo.

    Abrazos.

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