Bird of sorrow traducida al español

30 Dic

Hace ya unos meses vi la letra (más que escuchar la canción) de Bird of sorrow, de Glen Hansard. La dejé en los marcadores para algún día poner la canción por aquí y visitando algunas webs he terminado viendo la grabación en estudio de la canción con subtítulos en español; la verdad es que merece la pena. Es una letra en la que se trata de animar a alguien que ha perdido la esperanza en todo aquello relacionado con el amor. Glen tiene una voz bastante buena y en la segunda mitad de la canción Bird of sorrow la deja salir con toda su potencia con un resultado espectacular. Son cinco minutos y medio que merece la pena que “perdáis” en escuchar esta pequeña joya.

Aquí abajo dejo el vídeo con la canción subtitulada al español y justo debajo la letra en inglés.

Bird of sorrow

Even if a day feels too long, you feel like you can’t wait another one. You’re slowly giving up on everything. Love is gonna find you again. Love is gonna find you, you better be ready then. You been kneeling in the dark for far too long. You’ve been waiting for that spark, but it hasn’t come. Well, I’m calling to you, please, get off the floor. A good heart will find you again. A good heart will find you, just be ready then. Tethered to a bird of sorrow, a voice that’s buried in the hollow. You’ve given over to self-deceiving. Your prostrate bowed would not be leaving. You’ve squandered more than you could borrow. You’ve bet your joys on all tomorrows for the hope of some returning, while everything around just burning. Come on, we gotta get out, get out of this mess we made and still for all our talk, we’re both so afraid. Will we leave this up to chance, like we do everything? Love is gonna find us again. Love is gonna find us, we gotta be ready then. Tethered to a bird of sorrow, a voice that’s buried in the hollow. You’ve given over to self-deceiving. Your prostrate bowed would not be leaving. You’ve squandered more than you could borrow. You’ve bet your joys on all tomorrows for the hope of some returning, while everything around you’s burning. But I’m not leaving you yet. I’m not leaving you yet. I’m not leaving. I’m not leaving (…) Yeah, yeah. I’m not leaving. I’m not leaving, yeah, yeah. I’m hanging on. Hanging on. What’s gonna come? I’m hanging on now (…)

Los mejores libros de Haruki Murakami

29 Dic

Hace tiempo hablé por aquí de 1Q84 , el primer libro que leí de Haruki Murakami, que si bien me desesperó a ratos porque la trama parecía no avanzar a la velocidad esperada, sin duda tenía un estilo muy diferente a lo que había leído hasta entonces.

Ha sido meses después, a raíz de un artículo que leí donde se pedía el Nobel de Literatura de para él, cuando me decidí a leer otros de sus mejores libros. Es un estilo diferente y probablemente no guste a mucha gente, también depende de cómo se encuentre uno y de cuánto le llenen determinados personajes. Aquí dejo los nombres de algunos de ellos y citas que por algún motivo remarqué.

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Un hombre que llevaba una vida normal junto a su mujer pierde primero a su gato y posteriormente a su esposa. Ambas desapariciones poco a poco parecen estar conectadas. Llamadas de mujeres misteriosas, una niña “diferente” para su edad, un pozo que parece llevarle a otro mundo y la lucha entre “el bien y el mal”, llenan este libro con final para algunos personajes y para otros no.

Kafka en la orilla

La huida del hogar por parte de un joven, sumado al desconocido pasado de su padre y su desaparecida madre, aderezado con igual importancia por un personaje limitado pero capaz de hablar con los gatos y con gran corazón. Aventuras, el reencuentro con uno mismo y como siempre con fantasías tan propias de Haruki Murakami. Me encantaron el par de frases finales sobre amores y la vida, que giran entorno al amor perdido por uno de los personajes.

—En todo, Nakata, hay que seguir un orden —explicó Johnnie Walken—. No se puede mirar demasiado lejos. Porque si miras demasiado lejos pierdes de vista el suelo y corres el riesgo de tropezar. Pero tampoco debes distraerte con los pequeños detalles que están a tus pies. Porque si no miras al frente, acabarás topando con algo. Total, que hay que mirar un poco hacia delante, seguir un orden determinado e ir despachando las cosas. Eso es fundamental. En cualquier cosa que hagas.

—Kafka Tamura, en la vida de los hombres hay un punto a partir del cual ya no podemos retroceder. Y, en algunos casos, existe otro a partir del cual ya no podemos seguir avanzando. Y, cuando llegamos a ese punto, para bien o para mal, lo único que podemos hacer es callarnos y aceptarlo. Y seguir viviendo de esta forma.

(…) En la medida en que el tiempo exista, todo el mundo irá perdiéndose al fin, pasando a ser algo distinto. Antes o después.

—Sin embargo, aunque acabes perdiéndote alguna vez, necesitas un lugar al que poder retroceder.

—¿Un lugar al que poder retroceder?

—Un lugar al que valga la pena volver.

El puro presente no es sino el fugitivo progreso del pasado royendo el futuro. A decir verdad, toda percepción ya es memoria.

—Porque, cuando nos enamoramos, todos buscamos en la persona amada una parte de nosotros que nos falta. Por eso, al pensar en esa persona, siempre nos ponemos en mayor o menor medida tristes. Nos sentimos como si volviéramos a pisar una habitación añorada que habíamos perdido hace muchísimo tiempo. Es natural.

—Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado —dice cuando el teléfono deja de sonar—. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que es ahí donde debe de estar, hay un pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos. Seguro que es algo parecido a las estanterías de esta biblioteca. Y nosotros, para localizar dónde se esconde algo de nuestro corazón, tenemos que ir haciendo siempre fichas catalográficas. Hay que limpiar, ventilar la habitación, cambiar el agua de los jarrones de flores. Dicho de otro modo, tú deberás vivir hasta el fin de tus días en tu propia biblioteca.

Al sur de la frontera, al oeste del sol

Aquí no hay tanta fantasía como en otros libros de Haruki Murakami. Cuenta la historia de un hombre con una vida hecha, estable; al que de repente le vienen los fantasmas de su vida de juventud, encarnados en dos mujeres de las que estuvo enamorado. Es una mezcla de presente y recuerdos de juventud y de cómo la aparición de personas que estuvieron a tu lado en el pasado y significaron mucho, puede hacer que tu vida tiemble y se lleve por delante todo lo que considerabas estable.

En este mundo hay cosas que son recuperables y otras que no. Y el paso del tiempo es algo definitivo. Una vez has llegado hasta aquí, ya no puedes retroceder. ¿No crees? —Asentí—. A mí me parece que con el paso del tiempo hay cosas que se solidifican. Como el cemento dentro de un cubo. Y entonces ya no se puede retroceder.

Entonces no lo sabía. No sabía que era capaz de herir a alguien tan hondamente que jamás se repusiera. A veces, hay personas que pueden herir a los demás por el mero hecho de existir.

—A ti te gusta ir dándole vueltas a las cosas tú solo. Seguro. Y no soportas que los demás sepan lo que tienes en la cabeza. Tal vez sea porque eres hijo único. Estás acostumbrado a pensar las cosas por tu cuenta y a decidir por ti mismo. Con que yo me entienda, ya basta, ¿no? —dijo Izumi sacudiendo la cabeza—. Y eso a mí me produce una terrible inseguridad. Me siento abandonada.

Es una lástima, pero hay cosas que no pueden volver atrás. Una vez has dado un paso hacia delante, por más que lo intentes, ya no puedes retroceder. Si se estropean, así se quedan para siempre.

Tokio Blues

Amor, personajes atormentados por las decisiones del pasado, que se van haciendo adultos y como todo en la vida, se ven obligados a elegir. Toda la historia narrada por un joven que va madurando y que debe tomar la decisión de seguir con el amor de la novia de su amigo fallecido (totalmente atormentada y “torcida”) u optar por una nueva chica totalmente diferente a la que si bien la vida no trató nada bien, lo lleva de una forma especial. Todo ello mientras los personajes crecen, estudian y crean todo tipo de lazos. Aquí, tampoco está la fantasía de Haruki Murakami y sí, hay un final para casi todo, algo extraño en él y que normalmente puede traer de cabeza a cualquier lector.

— Hay dos tipos de personas: los que son capaces de abrir su corazón a los demás y los que no. Tú te cuentas entre los primeros. Puedes abrir tu corazón siempre y cuando quieras hacerlo.

— ¿Y qué sucede cuando lo abres?

Reiko, con el cigarrillo entre los labios, juntó las palmas de las manos con aire divertido.

— Que te curas.

—Lo que nos hace personas normales es saber que no somos normales —reflexionó Reiko.

Cuando uno está rodeado de tinieblas, la única alternativa es permanecer inmóvil hasta que sus ojos se acostumbren a la oscuridad.

Deja de atormentarte por esto. Las cosas fluyen hacia donde tienen que fluir, y por más que te esfuerces e intentes hacerlo lo mejor posible, cuando llega el momento de herir a alguien lo hieres. La vida es así. Parece que está aleccionándote, pero ya es hora de que aprendas a vivir de este modo. Constantemente intentas que la vida se adecue a tu modo de hacer las cosas. Si no quieres acabar en un manicomio, abre tu corazón y abandónate al curso natural de la vida.

La muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida (…) El conocimiento de la verdad no alivia la tristeza que sentimos al perder a un ser querido. Ni la verdad, ni la sinceridad, ni la fuerza, ni el cariño son capaces de curar esta tristeza. Lo único que puede hacerse es atravesar este dolor esperando aprender algo de él, aunque todo lo que uno haya aprendido no le sirva para nada la próxima vez que la tristeza lo visite de improviso. Pensé en ello, noche tras noche.

Quedan más libros de Haruki Murakami, pero probablemente estos sean los mejores que tiene. Si no lo has leído, te invito a hacerlo. Quitando alguno especialmente largo (1Q84 sobre todo), se leen bastante bien y te hacen ver la vida de una forma diferente. ¿De eso se trata verdad? Leer, pensar y aprender.

La vida debería ser al revés

8 Nov

El gran Quino dijo:

La vida debería ser al revés.
Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.
Luego te despiertas en un hogar de ancianos mejorando día a día.
Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.
Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.
Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.
Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc.
Y al final… ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

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Frase The Hole

7 Nov

Ayer, viendo el espectáculo de The Hole en Badajoz, como conclusión a amores “rarunos e imposibles” y todo lo que envuelve sentimientos, dejaban unas frases entre las que me quedo con ésta:

Sí amigos, hay que estar en el agujero para salir del agujero, hay que vivirlo todo, pero hasta el fondo, a tope; aunque a veces duela, en la salud y en la enfermedad, todos los días de tu puta vida, para que cuando te llegue el momento, puedas gritar a boca llena: sí, amigos, yo he vivido.

Juego de suma cero

3 Nov

No tengo claro si fue en la serie de Mr. Robot o en un libro, pero me pareció curioso que se hablase de la vida siguiendo la Teoría de Juegos, en concreto comparándola con el juego de suma cero, el cual viene a ser lo siguiente:

Un juego de suma cero describe una situación en la que la ganancia o pérdida de un participante, se equilibra con exactitud con las pérdidas o ganancias de los otros participantes.

Un ejemplo sería el póker, donde el jugador que ganase se llevaría todo lo que el resto perdió apostando. En otros lugares se habla del ajedrez, pero quizás no sea un buen ejemplo porque automáticamente lo relacionamos con las piezas y ése no sería el caso.

Dicho esto, ¿es el vida un juego de suma cero? ¿Para que alguien gane, otro debe perder? ¿O todos podríamos ganar un poco?