No es malo sentir

20 May

No es malo sentir algo. Y no necesariamente sentimientos positivos, los negativos también valen, ya sean dolor, rabia porque algo no ha salido, tristeza porque los resultados son más mediocres de lo esperado… Porque precisamente lo más desesperante es cuando no sientes absolutamente nada. Ni alegría ni tristeza. Cuando da igual todo lo que pase. Cuando tu vida es totalmente llana y estable durante meses o incluso años. Porque tras un tiempo así, llega un momento en el que piensas que ya no sientes nada. Que vagas por la calle sin sentido. Que a base de disgustos u otras circunstancias de la vida, tal parece que no tienes corazón ni sentimientos.

Por suerte no siempre es así. Terminan por llegar momentos en el que el corazón se alborota y resulta complicado mantenerse firme en una decisión. Días de altibajos, luces y sombras, o simplemente, vida. Incluso puede que no sea necesario vivir algo nuevo, puesto que de repente, durante un solo instante, el feliz recuerdo de aquello que tuviste o no, pasa por tu cabeza y tu corazón da un vuelco. Da igual que sea para que esboces una sonrisa sincera o te sumerjas un rato en las tibias aguas de la melancolía. Donde creías que no había nada, sólo pedazos; aún queda algo. Y funciona; sí, funciona. Así que estás vivo, no lo olvides.

¡Ah! Y también recuerda esto: encontrar el amor, o al menos creer haberlo encontrado; hace que merezca la pena el dolor de buscarlo, o por extraño que parezca, incluso el dolor de perderlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *