Malos pasos

13 May

Los que me conocen ya saben que no creo en un dios que mueva el destino de cada uno. Al menos, de entre los más mediáticos que existen, no creo en ninguno. Aunque no niego que a veces me gusta fantasear con que hay una especia de “karma” que termina de compensar los actos buenos y malos de cada uno. Pero no hay más que leer la prensa para ver (o no) lo que pasa en cualquier lugar del mundo y ser consciente de que la parte “ética” o “justa” no está en su mejor momento, si es que en alguno lo estuvo.

Ésta, es una entrada de las más absurdas que he escrito en este blog. Básicamente no iba a decir nada de lo que estoy contando ahora. Iba a hablar sobre el código fuente de programas que iba a publicar, para que otras personas pudiesen avanzar en sus conocimientos de Android. Y, entre algunas de esas entradas, se mezclarían posts de canciones o alguno con más sentimiento. Sin embargo, lo que en la tarde del domingo pasado se iba a publicar, no se hizo. Porque resultó imposible.

Y es que hay momentos en la vida en que las cosas se tuercen, independientemente de la actitud que tengamos o cómo nos hayamos portado. Que sí, que te pintas una sonrisa y tiras hacia adelante. ¿Te cae otra pedrada? Venga va, ya dejará de llover. ¿Esto se rompe? No pasa nada, ya llegará lo bueno. Y así hasta que por fin durante un largo tiempo nos olvidamos de todo esto porque las cosas van mejor.

A mí hoy por hoy casi me sangran los recuerdos de hace tan solo tres meses cuando todo estaba genial en los aspectos que uno aprecia en la vida. Compararlo con cómo está hoy todo, es un auténtico chiste sin gracia alguna. Y es que un mal paso, hace ahora tan solo un día, puede echar por tierra lo poco que habías ido avanzando tras alguna semana con chaparrones repentinos. Romperte un poco un hueso, aunque implique unos meses de inmovilización, puede dolor mucho, no tanto por lo físico como lo mental. Prueba de ello es que unos segundos después, el puñetazo que pegas contra el suelo no es por lo que te duele esa zona. Es por el dolor mental: ¿por qué esta racha? ¿qué he hecho para merecer tanto mal en tan poco tiempo?

Y sí. Sí se puede estar peor, porque siempre se puede estarlo y el tiempo lo ha demostrado en carnes propias y ajenas. Pero eso no quita para todo duela lo mismo. Y que veas chistes crueles por todas partes, ya que terminar hace poco un libro que se llama “La mecánica del corazón”, es, como poco, irónico dadas algunas de las situaciones vividas.

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Para mí, hoy llueve, e indudablemente lo seguirá haciendo durante muchos días hasta que las cosas más incontrolables den un respiro. Entonces, todos los fantasmas y recuerdos de cosas sucedidas en un mes como éste, se irán colocando en un baúl del que no deberán salir en un largo tiempo. Y entonces la sonrisa que luzca será totalmente real, como hace no mucho era.

No más entradas tristes después de ésta. Eso espero.

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