Los Pilares de la Tierra

7 Ene

 

Un ruiseñor preso en la red de un cazador
cantó con mas dulzura que nunca
como si la fugaz melodía
pudiera volar y apartar la red.

Al anochecer, el cazador cogío su presa,
el ruiseñor jamás su libertad.
Todas las aves y todos los hombres tienen que morir,
pero las canciones pueden vivir eternamente.

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