Escuchar unas palabras y leer en los ojos lo contrario

16 Ago

Tras un buen rato hablando, se hacía evidente que llegaba el momento de dejar los temas triviales a un lado, para dar paso a algo más importante antes de despedirse. No era el momento de dar rodeos. Así que ambos establecieron una conversación sincera con el otro, mirándose a los ojos y abriendo sus corazones. Ella tomó la iniciativa y no dudó en expresar todo lo que pensaba. Probablemente él pocas veces se encontraría con una persona que fuese tan sincera y clara, pero… no. Se sentía completa e infinitamente perdido. ¿Cómo era posible si todo estaba tan claro? ¿Por qué le surgían dudas ante palabras tan esclarecedoras y sencillas? Lo comprendió de golpe: había dividido su atención en dos, una parte para lo que sus oídos le decían y otra para lo que sus ojos captaban. Y esas partes se contradecían. Se centró aún más en ella a riesgo de quedar hipnotizado por su precioso rostro y su dulce voz. Sus labios decían negro pero sus ojos destilaban blanco. Su boca negaba pero, sus pupilas inquietas se dirigían constantemente a sus labios. Fue de esas pocas veces en las que vio una lucha tan grande entre razón y corazón en otra persona.

Ante una situación así no supo cómo reaccionar. ¿Ser cauto una vez más? ¿O arriesgarse y ser egoísta? El tiempo una vez más le diría en un futuro próximo cuál sería la opción correcta, pero no sabía qué hacer en aquel instante. No sabía cómo decirle a la otra persona que entendía todo lo que sus labios iban desprendiendo, pero que sus ojos decían justo lo contrario. Si fuese ciego, tendría claro que ella negaba. Si fuese sordo, sus ojos leerían en sus expresiones que asentía. Ella no era consciente de lo que estaba expresando: un sí y no a la vez, el día y la noche, el blanco y el negro. Una vez más, él optó por lo… ¿fácil? Un portazo y unas lágrimas que asomaban por sus ojos le convertían de nuevo en el chico que repetía un mismo error: hacer caso a la cabeza, en vez de al corazón. Y mientras caminaba, supo desde ese mismo instante, que ese error le perseguiría durante mucho tiempo.

 

2 thoughts on “Escuchar unas palabras y leer en los ojos lo contrario

  1. Es habitual que la información verbal y el lenguaje gestual o corporal no transmitan lo mismo, incluso se contradigan. Para saber más sobre todo ello recomiendo el título “El Lenguaje del Cuerpo” de Allan Pease. En él se afirma que lo normal es que los gestos sean quienes dicen la verdad.
    Por otro lado, muchas veces nuestra “vista” (nuestras ganas más bien) ven en los demás aquellos que queremos ver, aunque no sea real. En ese caso es mejor escuchar y dejarse de “pajas mentales”.

    En definitiva, nada de lo que percibamos por nuestros sentidos (mente, más bien) es del todo objetivo por que ellos (ella) no lo son.

    Un saludo.

    • Pienso que es más fácil disfrazar sentimientos con palabras que disimular gestos.

      Pero como bien dices, otra cosa es ser objetivo al percibirlos 😉

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