Dos meses cojo

14 Jul

Han pasado ya dos meses desde que jugando a baloncesto me partiera el peroné. El tiempo pasa, quizás no tan rápido como quisiese, pero al menos con esfuerzo se avanza y ya falta menos para que pueda volver a caminar. Atrás quedaron los primeros días, donde quedaba patente que no era una lesión trivial, y se juntaban con unos momentos personales revueltos.

Rellenar todo el tiempo disponible al no poder moverse no es sencillo, pero al final las rutinas se vuelven amigas y marcarse alguna lejana meta siempre viene bien, aunque el devenir de una lesión no está del todo en nuestras manos.

Desde el primer momento uno se fija en las cosas malas, ya que es lo que siente más: el dolor de la lesión, las vueltas que se le da a la cabeza por ser una mala racha, los días que se desperdician, el no hacer deporte, que cualquier movimiento se convierte en una odisea, la dependencia, las dudas sobre si se quedará bien…

Claro que por suerte eso se compensa como se puede: amigos, leer de nuevo, ver series, jugar, escribir aquí y en otra parte…

Aún queda un largo camino por delante, pero me gusta pensar que falta menos para salir del túnel y que quedaré bien, al menos físicamente, por mi cabeza loca poco se puede hacer.

Para arrepentimientos siempre hay tiempo, de si no hubiese jugado ese día, si hubiese parado antes. Aunque quizás duelen más otros que ya quedaron plasmados en otro lugar.

(…) Menos mal que aquí nunca lo leerás. Porque ojalá lo leyeras y me dijeses que si soy estúpido. Que llego muy tarde, si es que acaso alguna vez pude llegar a tiempo. Y puestos a poner ojalases, ojalá luego dijeses que por qué no nos vemos. Y ojalá luego… siguiésemos escribiendo una historia que acabó pronto, porque apenas le dio tiempo a empezar.

Pero… no lo leerás. Así que no sabrás que te echo de menos. Y lo que es peor, es que si lo supieses no cambiaría nada. (…)

No todo tiene finales felices o los que se esperan. Pero el de este tobillo debería serlo. Es lo justo.

4 thoughts on “Dos meses cojo

    • Debería hacerlo sí, que esto está muy abandonado desde hace un tiempo y apenas actualizo.

      También tiene una parte buena, y es que se dice que se escribe mucho cuando se está triste y menos cuando se está alegre o “normal”. Buscaré algo con las cuatro neuronas que tengo por ahí arriba. Un abrazo fuertote 🙂

  1. Es bueno saber lo que merecemos para no perderlo de vista y cuando menos te lo esperes tenerlo agarrado. Tu te mereces cosas muy buenas. No lo pierdas de vista y verás cuando te quieras dar cuenta…

    • Unas veces las cosas van mejor y otras peor. Tenemos sonrisas más grandes y sinceras o más pequeñas y forzadas. Lo importante es que todo llegue, sobre todo “lo bueno”. Dos años después de Alicante, no sabes cuánto me alegro de que lo tuyo siga adelante y las cosas vayan bien en la medida de lo posible.

      Siempre hay esperanza, por poca que sea.

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