Cuando suena clic

9 Ago

Ese momento en el que descubres algo o simplemente te sientes engañado. Sea o no real. Tengas o no derecho. Pero en el que notas que se te ha roto algo. Quizás simplemente sea que no te lo esperabas, no tenías ni por qué hacerlo ni tampoco por qué no. Eso da igual. Ha sonado como un “clic” que ha sido casi imperceptible, inversamente proporcional al dolor que ha causado. Porque son las pequeñas cosas las que al final definen las grandes.

Y no tienes derecho alguno a culpar a nada ni nadie. Peor aún: solo a ti. Y entonces no es realmente un engaño. Quizás no has querido ver algo que estaba presente ahí fuera. Entonces es un autoengaño. Puede, y solo puede, que además tuvieses algo dentro desde hacía semanas y no lo hubieses notado. Y al ver de repente una foto, unas simples palabras, ¡boom!, algo salte por los aires. ¿Acaso la razón puede mandar siempre más que los sentimientos?

Hoy me arrepiento de no haber hecho lo que me prometí hace tiempo: escribir en un papel, tras mucho meditar, las razones que me llevan a tomar una decisión importante; siempre en un momento de absoluta tranquilidad y sí, con “perspectiva”. Porque un día no las iba a recordar y dudaría de si eran realmente importantes. Solo recordaría los mil motivos para tomar justo la decisión contraria. Y querría gritar. Porque duele. Vaya que si duele.

Es un texto críptico. Algo que a trozos ha estado unos instantes en Twitter, pero no era buena idea. Personal. Quizás sea mejor alejarse unos días de allí. Incluso no poner aquí estas cosas. Dejarlas en otro lugar más apartado.

Qué demasiado tarde todo.

One thought on “Cuando suena clic

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