Cosas que pudimos hacer

28 Jun

Cuando decimos cosas que pudimos hacer, “cosas” suena frío y resultón, pero esto no es más que el nombre de una variable que debemos sustituir por palabras, actos, miradas… Todo aquello que hemos hecho miles de veces en la vida, pero que no lo hicimos en los momentos más importantes, o cuando más significado tenían.

Y es que todos tropezamos en piedras bastante comunes. No debemos pensar que las nuestras son únicas. Por eso, nos gustaría ser expertos en el dominio de las cosas. Y no tener que aprender…

– de las cosas que no hicimos en un determinado momento, porque no nos dimos cuenta.

– de las cosas que no hicimos en un determinado momento, porque aunque nos dimos cuenta, pensamos que no eran buena idea.

– de las cosas que no hicimos porque pensamos que ignorarlas era lo mejor.

– de las cosas que no hicimos por dar prioridad a la razón, que no era la que parecía, sino un disfraz de los sentimientos.

– de las cosas que no hicimos por simple pereza.

– de las cosas que hicimos pensando que eran buenas, y no lo fueron.

– de las cosas que hicimos sin pensar, y no funcionaron.

– de las cosas que hicimos con desgana, y borraron un momento mejor.

 

Podríamos seguir así hasta rellenar cientos de líneas. A lo largo de la vida, ¿cuántas son las cosas que pudimos hacer, y no hicimos?

Aunque debemos ser justos. Seguro que hubo muchas cosas que pudimos hacer, y sí hicimos. O que aunque no las hiciésemos, lograremos revertir en algún momento. Por suerte, a veces, tras cometer un error, un no acierto, o un no hacer nada; hay una oportunidad para arreglarlo. Y si no, para tenerlo presente para la próxima vez. Pero ese tren no pasa siempre. Los momentos son finitos, y no hay que olvidarlo, sin que por ello martilleemos nuestra cabeza.

Tiempo después parece todo más fácil, e incluso que cualquier decisión hubiese sido mejor, pero quizás, y solo quizás, eso no fuese cierto; y cualquier otro movimiento que hubiésemos hecho, podría haber tenido un desenlace peor.

Rodéate de gente con la que puedas compartir momentos… y cosas. Y aprovéchalos para hacer todo aquello que en otros momentos no hubieses hecho. Enriquécete. Enriquece a los demás.

 

Pero por encima de todo, haz las cosas que cuando pase un tiempo, te reprocharías no haber hecho.

 


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