Contenerse hoy en día

9 Nov

En un blog como éste, “Un lugar para conspirar”, hablar de contenerse o callarse, no deja de ser paradójico. Pero esta entrada tiene su aquél.

Todos tenemos días mejores y días peores. Días en los que pensamos que podremos contenernos y sin embargo nos sorprendemos y abrimos la boca para liarla parda; o días en que pensamos que reventaremos y abriremos la pared a cabezazos, y sin embargo aguantamos de forma estoica. Da igual que pasen los años y nos conozcamos mejor, siempre podemos sorprendernos a nosotros mismos, para bien o para mal.

¿A qué viene esto? Dos ejemplos antes de entrar en materia. Ayer se cayó el blog (más bien no era accesible), y aunque tengo mucho aprecio por la empresa que lleva el hosting (Hostsuar), me puse de mala leche, porque me apetecía escribir (algo profundo, todo sea dicho), y me quedé con las ganas (y ya no me sale, la inspiración se me escapó). Por un rato pensé en desahogarme, pero lo hice a medias (con un tweet triste), sin faltar a nadie. Y bien hice en callarme, porque tras dar el aviso pertinente a la empresa, en 20 minutos y a pesar de ser de noche, lo solucionaron, pidieron disculpas, y me prorrogaron 2 años de dominio de forma gratuita, chapó. Todo tiene sus tiempos, hay que saber manejarse.

Hoy, por motivos puramente personales, he sentido tentación de escribir, blasfemar o patalear (que no me gusta ni nada…) por idioteces, minucias o simplemente detalles que no se llevan bien con mi forma de ser, pero que a lo largo del día me parecían terriblemente grandes.

Y es que no es sencillo contenerse. Internet es un gran amigo, pero también lo lleva el diablo. En pleno calentón puedes soltar una burrada/indirecta/barbaridad por Twitter, Facebook, Tumblr, Whatsapp, etc (incluso hay gente que usa herramientas primitivas, como Tuenti). Hay cientos de posibilidades para desparramar tu bilis y quedarte bien a gusto (aunque luego los remordimientos te reconcoman). Esto antes no pasaba, ya que estábamos más limitados, y quitando cabezazos, ñiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis, o montar peculiares películas en la cabeza; poco más se podía hacer. Tus marrones e idas de ollas te las comías tú.

Hará tres meses le dije a un buen amigo que se mantuviese lejos del teléfono, por lo que pudiese decir. El tiempo marcó que en el término medio está la virtud. Hay que aprender a contenerse, ya no por pequeñas tonterías de tráfico, modales, gestos; sino por aquello que va contra lo que defendemos. Contar hasta 10 o 10.000, de número primo en número primo si es necesario; pero saber diferenciar de un calentón a un momento de más lucidez. Se puede tener razón en muchas cosas, pero el no actuar de forma adecuada puede deslegitimar nuestros argumentos.

Y ojo, contenerse no significa que se está equivocado en algo y por eso haya que callarse. Simplemente significa que no es el momento. Eso no quita para ser, por ejemplo sinceros. Es preferible ser sincero y aguantar palos o situaciones complicadas; que ocultar lo que se piensa y el día menos pensado actuar de la peor forma posible.

Volveremos a la programación habitual.

10 thoughts on “Contenerse hoy en día

  1. que tienes? calenton? pues pelotita de baloncesto y a la pista a tirar unos tiritos, paseo con el coche con la musica a todo volumen o llamada d tlf a David para preguntarle que tal tiempo hace x aki?? opciones…tienes. Aunque, seguro que no mereciera la pena nada de eso. Be happy my friend y sigue a lo tuyo q vas muy bien

    • Tengo tonterías mías. Cosas que se repiten en mi vida y me duele. Tengo un “Diego contra el mundo” más grande de lo normal. Aunque ya voy más relajadito, por suerte.

      Dejo Vodafone, así que puede que tenga el móvil piripi unos días. ¿Te veré la semana que viene?

        • Yo más que votar iría a botarles a todos, cuánto animalico político :p

          Sí, qué recuerdos tío. Ya apenas quedábamos unos pocos en el Qtal. Yo vuelo, a ver qué tal me va con otros.

          Pasa buena semana, pronto nos veremos 🙂

  2. Lo mejor es respirar hondo y mantenerse alejado de cualquier aparato electrónico. A veces por sentimientos temporales cometemos errores que luego son difíciles de deshacer. Mucho ánimo!

    • De esas a cientos, al igual que hay protector de estómago, debería haber protector de mala leche 😀

      Aunque a veces nos autocreamos las úlceras. Por las expectativas que generamos y no pudimos cumplir, por los sueños que no se hicieron realidad, por no aceptar las cosas como son. Aunque ahí ya no son úlceras, son quebraderos de cabeza o baja autoestima. Habrá que confiar en la ciencia y sus pastillas milagro xD

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