Nunca es tarde para echar de menos

11 Ago

Don’t forget me, I beg
I remembered you said:
“Sometimes it lasts in love but sometimes it hurts instead”
“Sometimes it lasts in love but sometimes it hurts instead”

Quién me iba a decir que pasados los meses acabaría usando Tumblr como un diario. Algo que estaba total y completamente abandonado desde la última vez que publiqué las penas que llevaba acumuladas, mucho tiempo atrás.

Y es que los recuerdos son traicioneros. Primero, porque cuanto más se aleja en el tiempo el suceso que te viene a la mente, más probable es que no se ajuste adecuadamente a la realidad. Segundo, porque los recuerdos aparecen de repente y pueden disparar a quemarropa; pobre de ti si no estabas prevenido o en paz contigo mismo.

Te recordaré en noches como ésta
y me sentiré tan solo.
Todo lo que parecía estar tan cerca…
ahora es sólo una ilusión.

Y es que hay días en los que los recuerdos llegan de todas las formas y colores. Da igual lo que hagas, cuánto trates de salir de la rutina o intentes pensar en otras cosas. Cuando bajes la guardia llegarán en tromba. A pesar de ser un día soleado, hoy ni el paraguas más grande hubiese evitado que me mojase, por dentro y por fuera, con todo lo que me ha llovido.

Miedo
de quererte sin quererlo
de encontrarte de repente
de no verte nunca más.

Hoy me preguntaba que haría si volviese a verte, cuando resulta que ya nos hemos visto desde el final de todo y pensé que no tenía problema alguno en hacerlo. No he llegado a ninguna conclusión sensata. Porque lo más triste de todo, es que si lo de aquí ya de por sí es una bomba de relojería, lo que escribo en otra parte más; de lo que surca el temporal de mi cabeza mejor no hablamos.

Por suerte quedó un atisbo de sensatez entre las ruinas y salió un “la perdiste varias veces, no creíste en que hubiese solución, así que ahora que ya es feliz, madura y no hagas ni digas tonterías”. Qué fácil suena. Pero luego veo de nuevo esa foto…

Porque esa sonrisa era de felicidad. Estabas radiante, preciosa, feliz. Muy feliz. Me hiciste recordar que nosotros también lo fuimos. Ya no recordaba esa cara. Y me alegré de que la tuvieses. De que encontrases a alguien y os hicieseis felices. Ver en una imagen tu felicidad agarrando una mano. ¿Pero sabes qué? Ya no era yo el que te agarraba la mano. Y por eso todo es una mierda desde entonces.

Ojalá seas feliz. Ojalá nunca jamás se borre esa sonrisa de tus labios. Que la vida te trate como mereces y no como ha hecho hasta ahora.

Para mí seguirás siendo la peque. Larga vida a tu sonrisa. A ti.

 

¿Cómo se imagina el futuro, Adèle?

10 May
– ¿Cómo se imagina el futuro, Adèle?
– No lo he pensado… Cuando era pequeña sólo deseaba una cosa: crecer. Quería que sucediera deprisa. Pero ahora no sé para qué ha servido todo esto. No sé para qué. Hacerme mayor… El futuro es como una sala de espera, como una gran estación con bancos y corrientes de aire. Y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo, sin verme. Tienen prisa. Cogen trenes o taxis. Tienen un sitio a donde ir, alguien con quien encontrarse. Y yo me quedo sentada, esperando.
– ¿Qué espera, Adèle?
– Que me ocurra algo.
(La chica del puente)

¿Y el 2014?

31 Dic

Se va otro año y toca hacer un repaso rápido de todo lo que ha pasado. Desde luego que por el blog bien poco, apenas alguna entrada solitaria recuerda que por aquí hubo vida, es más; el blog de citas y frases que iba a la par de éste toco a su fin, un proyecto bonito pero que por falta de tiempo dejó de tener sentido hace mucho.

Como siempre, me gusta leer qué es lo que le pedía el año anterior a éste que toca a su fin. Leer salud me produce una sonrisa agridulce, nuevamente no ha sido el mejor año. Recuperado hasta donde se puede de la fractura del año pasado, la deshidratación del verano y los fantasmas de la enfermedad que tuve hace 10 años y han vuelto recientemente, dejan el deseo en que el año que viene todo vaya mejor, al menos a partir de la segunda mitad.

¿Viajes? Pocos, pero divertidos. Este año solo por Puerto de Béjar (Montemayor del Río), Torremenga y Ayamonte. La lista de sitios por visitar y viajes pendientes cada vez se hace más larga así que habrá que intentar que el año que viene se adelante un poco, aunque parece complicado. ¿Y por qué? Por trabajo. Por suerte en 2014 tocó volver a sentirse útil en un buen ambiente y con condiciones realmente agradables. Quizás muchas horas, pero no hay queja.

La vuelta al hobby del baloncesto como jugador dejando a un lado la faceta de entrenador también fue motivo de alegría (sin desmerecer la divertida etapa de dirigir, pero el gusanillo de jugar no se puede quitar).

Este año además sirvió para terminar el Máster que estaba estudiando y que tanto tiempo robó. En un solo curso lectivo y mientras me sacaba inglés y trabajaba. Han sido muchos sacrificios, quizás demasiados pero ahí está. Menos tiempo para repartir entre un montón de personas a la que al final no les he dedicado el tiempo que merecían.

Y lo último lo mejor. Estar acompañado por una persona durante prácticamente todo el año, capaz de aguantar todas las taras que 28 años de tonterías me han dejado en la cabeza. Hacerlo con una sonrisa y alegrar y querer a ese pequeño corazón de piedra que me había quedado. Sí, el año de la antorcha olímpica que me hizo volver a sentir. Que no se apague.

¿2015? Salud, mucha. Más viajes y tiempo, lo que sin duda más ha faltado. También paz, por lo que pueda pasar. Feliz año a todos.

Pequeños susurros

24 Nov

A raíz de un peculiar artículo, bastante crítico y con una generalización injusta sobre “los hombres”, he escrito…

Y ya para acabar esta reflexión (que es en buen tono y estaría mejor tomando un café o en una terraza hablando tranquilamente), creo que en el fondo todos tenemos una idea de qué buscamos y de a qué aspiramos. Ojalá todos los amores fueran tan maravillosos y reales para no parecer como la primera página de ese artículo. Pero es que la gente evoluciona y cambia, el amor más puro y visceral dura… ¿cuánto: dos, tres años? ¿Para amar/querer a una persona necesitas que eso sea así desde el primer momento? ¿Y luego? Yo busco a una persona para que podamos hablar juntos de cualquier cosa, que ambos sepamos que nos tenemos, que ambos nos gustemos, que nos tengamos ganas, que podamos sonreír al mirarnos a los ojos. Puede que a los dos/tres años la quiera incluso más, ¿o es que acaso es más válido el enamoramiento fulminante?

Me voy a tomar mi medicación xD

Quizás añadiría en lo que busco, el mantenerlo. Pero eso da para una tesis.