Sobre los tramposos

12 Ago

Desde hace unos días no se para de hablar en baloncesto del partido “amañado” entre Serbia y Lituania. España se ha quejado amargamente porque ha sido algo claro y dicen que éso no es deporte, que debería estar prohibido y no permitirse nunca. A los altos cargos se les ha llenado la boca diciendo que eso aquí no pasa…

Casualmente yo he jugado a básket y viví algo igual de humillante, en los Campeonatos de España cadete de 2002 en Gran Canaria. Entonces el Cornellá perpetró un atentado a la deportividad. Iban ganando y eso hacía que el barsa, al haber triple empate, se quedase fuera: así que cuando faltaban segundos para acabar el partido, el entrenador pide un tiempo muerto a pesar de tener ganado ya el encuentro, y tras eso se ven caras de frustración en su banquillo. En apenas 20 segundos pierden un par de balones y se apartan cuando defienden para que el equipo contrario anote. En la grada silencio. De repente los gritos de padres y jugadores del Estudiantes (el equipo que se quedaba fuera por el amaño) resuenan en el pabellón. Tongo. Tongazo. El barsa pasa ronda porque su “filial” se ha dejado perder. Muchos fuimos los que protestamos, jugadores de otros equipos, padres, entrenadores… Y la federación que tanto llora ahora, ¿hizo acaso algo? No. Una mención en la revista gigantes del básket fue todo lo que quedó de aquéllo, hoy por hoy no es posible encontrar en Internet nada de lo que sucedió. Y pasó en España, en el campeonato entre los 8 mejores equipos del país.

Así que… No hagan más el ridículo por favor.

La suerte no es mi amiga

5 Ago

Ayer fue un día extraño.

No todos los días suelo perder dinero porque se me caiga de los bolsillos, ni las llaves de mi casa (la última vez tenía 11 años cuando las perdí), ni ver amanecer porque he salido de fiesta un día en principio normal (a las dos quería irme a casa). Tampoco ver que mi tío de 52 años recorre en tres días en bici el camino de Avilés a Cáceres para venir a vernos (más de 550km. y sin doparse).

Pero sobre todo que alguien preciosa y a la vez encantadora piense que tengo “algo”. Pero claro… Soy Diego y creo que acumulo bastante mala suerte en la vida (quienes me conocen lo saben)… Por eso dio la casualidad que la cena del P&C me sentó mal y estuve con unos dolores de tripa de escándalo y no puede estar a la altura ni despedirme debidamente.

Una vez más la suerte no estuvo cerca, creo que deberían de dejarme de hacer budú ya…