La vida académica

5 Ene

Vía el blog de @Rinze, Las penas del Agente Smith, encuentro esta viñeta humorística de la vida académica, que me parece bastante acertada. Sin embargo, si me permitís la licencia, diría que para ser real del todo, y que se ajustara a lo que muchos sufrimos en universidades públicas con profesores pleistocénicos, entre la fase de “comprensión” y la de “logro”, faltaría un bucle de n suspensos, siendo n proporcional a la edad del profesor, lo bueno que se cree, y las pocas ganas de adaptar su temario. Ojo, hay honrosas excepciones.

Nuevo ideario de FAES

7 Mar

1. Debemos dejar de dar el tiempo de España por regiones. Si en España llueve, en España llueve; es intolerable que en Vascongadas haga sol y en Madrid haga frío.

2. La masturbación se considerará aborto, por lo que los clínex tendrán un funeral.

3. La emigración es un fenómeno bueno y necesario, por lo que consideramos urgente emigrar de nuestro a país a todos esos moros y negros.

4. La educación requiere de una reestructuración urgente. No podemos tolerar que a nuestros jóvenes se les inculquen creencias no probadas como que le hombre viene del mono o que en España hubo una guerra civil en la primera mitad del siglo XX.

5. Los homosexuales tienen derecho a ser felices, pero resulta intolerable que la gente de bien nos tengamos que enterar.

6. La salud pública no funciona, como prueba el hecho de que cada vez más gente coja la gripe. Abogamos por la privatización tanto de la salud como de la enfermedad.

7. La libertad de expresión nos parece un bien tan necesario que exigimos la creación de un organismo que la regule.

8. La palabra gratis desequilibra el mercado y genera desconfianza. Eliminémosla del diccionario.

9. Si hoy les damos derechos a los trabajadores, mañana se los tendremos que dar a los perros. Paremos esto antes de que se nos vaya de las manos.

10. Contra el cambio climático, paraguas.

(Extraído de “Mi mesa cojea“, del genial Jose A. Pérez).

Lo que nunca debes decir a un informático

26 Ene

(Plagiado de http://weblog.topopardo.com, vía Microsiervos)

5. Jajaja, seguro que eres un friki pajillero y te pasas el día delante de un ordenador

Una vez superada esta etapa, y habiendo descubierto que no ofende quien quiere sino quien puede, esta frase pasa a convertise en un simple cliché que se puede ignorar fácilmente. Sin embargo, no es la mejor manera de hacer amigos.

4. Yo hice un cursillo de COBOL y tampoco es para tanto.

Ya me perdonaréis los físicos que leáis esto, pero esta es la frase preferida de los físicos que conozco. Saber codificar funciones de cálculo NO es saber programar. Además, la programación sólo es una de las tareas que sabemos hacer los informáticos, y seguramente sea la más sencilla. Por encima tenemos el diseño de software, de procesadores, configuración de redes, compiladores y otras mierdas que me hierven la sangre sólo de pensarlas

3. ¿Qué me recomiendas, una Nvidia ASDOI34 o una ATI X2903F#?

Muchos de nosotros nos dedicamos al software y no tenemos ni idea de hardware. Es más, estamos en nuestro derecho de no tener ni idea de hardware, porque no nos interesa ni nos compramos cada mes la PC Actual. Ah, la respuesta es sencilla; la más cara es la mejor, a partir de aquí tú sabrás lo que te quieres gastar.

2. Me acabo de comprar un ordenador. ¿Me puedes pasar una copia pirata del Windows?

Primero; si te has comprado un ordenador, debería venirte con windows, por desgracia. (Modifico aquí que no estoy de acuerdo con el original: si te llegase a pasar una copia pirata no seas memo y hazte tú una, apréndete los pasos a seguir y no estés dando la vara cada dos meses…)

1. Ah, ¿eres informático? Mira, no me funciona el messenger, a ver si vienes a mi casa cuando te vaya bien y me lo arreglas

Pero, amigos, lo peor de ser informático es que te presenten como “Carlos el informático”, y automáticamente toda la gente a tu alrededor piense que tiene derecho a convertirte en su esclavo. Para los no informáticos, imaginad que os presenten a una chica y lo primero que le digáis sea: “Hola, Laura. Mira, no tengo novia, a ver si vienes a mi casa cuando te vaya bien y me la chupas un rato”. Esa misma impresión estáis creando sobre el informático.

Sueños

24 Sep

El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo: Las personas más ocupadas que he conocido en mi vida eran las que al final siempre conseguían tiempo para todo. Por su parte, los que no hacían nada siempre andaban cansados, el tiempo nunca les llegaba para lo poco que tenían que hacer, y se quejaban constantemente de que los días eran demasiado cortos. Lo que les pasaba en realidad era que tenían miedo de combatir en el Buen Combate.

El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas. Sólo por el hecho de no querer tomar la vida como una gran aventura en la que hay que embarcarse, ya nos consideramos sabios, justos y correctos en nuestras pequeñas parcelas de existencia. Miramos hacia el exterior de las murallas de nuestra vida diaria y oímos el ruido de lanzas que se rompen, sentimos el olor del sudor y de la pólvora, vemos las grandes caídas y las miradas sedientas de conquista de los guerreros. Pero nunca percibimos la alegría, la inmensa Alegría que hay en el corazón del que está luchando, pues para éstos no importa ni la victoria ni la derrota, sino que lo único importante es apenas combatir en el Buen Combate.

Por último, el tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la Paz. La vida se transforma en una tarde de domingo, sin grandes exigencias, que no nos pide más de lo que queremos dar. Pensamos entonces que hemos alcanzado la “madurez”, dejando atrás las “fantasías de la infancia”, y logrando nuestra realización personal y profesional. Nos sorprende que alguien de nuestra edad diga que aún espera determinada cosa de la vida. Pero en lo más hondo de nosotros mismos sabemos que lo que ocurrió fue que renunciamos a luchar por nuestros sueños, a combatir en el Buen Combate.

Al renunciar a nuestros sueños y hallar la paz, entramos en un periodo de tranquilidad. Pero los sueños muertos empiezan a pudrírsenos dentro, corrompiendo a continuación todo el ambiente en el que vivimos. Comenzamos a comportarnos con crueldad con los que nos rodean, y llegamos finalmente a dirigir esta crueldad contra nosotros mismos. Aparecen las enfermedades y las psicosis. Lo que queríamos evitar en el combate (la decepción y la derrota) pasa a ser el único legado de nuestra cobardía. Y, por fin, un día, los sueños muertos y podridos enrarecen el aire haciéndolo difícil de respirar, y empezamos a desear la muerte, la muerte que nos librase de nuestras certezas, de nuestras ocupaciones, y de aquella terrible paz de tardes dominicales.

 

(Texto de Paulo Coelho extraído de un blog)