Éste sí sabe escribir

28 Sep

” (…) Pero tú vuelves a ser ese chico bueno que nunca falla y al que siempre fallan, diciendo lo que supones que tienes que decir y dejándole el camino libre al subnormal de su nuevo novio que no se merece ni uno de los dientes de su sonrisa pero que las tendrá todas, mientras tú la recuerdas con la papelera llena y la botella vacía, la cama medio vacía y el cenicero medio lleno…”

“Y otra vez volviendo a tener que olvidar, a buscar otro clavo que saque ese clavo y deje otro agujero, a odiarla para evitar quererla, a despertar llorando porque tu subconsciente la ha vuelto a meter en tus noches o a mentirte insultándola para ocultar lo maravillosa que era y así pensar que la pérdida es menor.”

Fragmentos de “Si ella se va“. Muy recomendable también su entrada “Quién es mi musa“. Todo en un blog bastante fuera de lo común, 91 problemas.

Me sé de unos y unas que en su tiempo si hubiesen leído esto… Me sé de unos y unas.

Crear lazos

16 Jun

Paseando encontré un blog, Bruma, y entre sus rincones un post donde rescató uno de los fragmentos mágicos de El Principito, el del zorro, del que ya hice un apunte no hace mucho tiempo, visitas inesperadas. Crear lazos, hacer especial lo normal y cotidiano.

– Buenos días -dijo el zorro.

– Buenos días -respondió cortesmente el principito.

– Ven a jugar conmigo -le propuso el principito- ¡Estoy tan triste!

– No puedo jugar contigo -dijo el zorro- No estoy domesticado.

– ¿Qué significa “domesticar“?

– Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro- Significa “crear lazos”.

– ¿Crear lazos?

– Sí -dijo el zorro- para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo… Mi vida es monótona, cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra. El tuyo me llamará fuera de la madriguera, como una música. Y además, ¡mira! ¿ves, allá, los campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo…

 

El zorro calló y miró largo tiempo al principito.

 

– ¡Por favor…domestícame! -dijo.

– ¿Qué hay que hacer? -dijo el principito.

– Hay que ser muy paciente -respondió el zorro- Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en la hierba. Te miraré de reojo y no dirás nada. La palabra es fuente de malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más cerca…

 

Al día siguiente volvió el principito.

 

– Hubiese sido mejor venir a la misma hora -dijo el zorro- Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón…Los ritos son necesarios.

 

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:

– ¡Ah!… -dijo el zorro- Voy a llorar.

– Tuya es la culpa -dijo el principito- No deseaba hacerte mal pero quisiste que te domesticara…

– Sí -dijo el zorro.

– ¡Pero vas a llorar! -dijo el principito.

– Sí -dijo el zorro.

– Entonces, no ganas nada.

– Gano -dijo el zorro-, por el color del trigo.

 

27 lecciones aprendidas en 27 años

26 Abr

Tranquilos, no han pasado de golpe 2 años… Simplemente hace poco vi un maravilloso post de otra persona, que dado que iba a cumplir 27 años, trató de condensar en 27 consejos las lecciones que había aprendido a lo largo de su vida. Voy a hacer una traducción aproximada del original (haré que cuadre, lo que importa es la esencia, no una traducción fiel al 100%), y me comprometo a contribuir dentro de no mucho con mis 25 lecciones aprendidas en 25 años.

 

El post original, que tiene más información, y da las gracias a la gente que colaboró, lo podéis encontrar aquí: 27 lessons I’ve learned in 27 years. Allá van sus sabias lecciones:

 

1. La primera vez que haces algo en el horno, siempre se quema o sabe mal.

2. No tienes que llevarte bien con todo el mundo, ni tratar de caer bien a todos.

3. El amor te vuelve tonto.

4. Siempre tienes al menos dos opciones, incluso cuando no te gustan las decisiones.

5. A veces incluso las mujeres tienen que aprender a cagarse en la madre que ***** a los hombres.

6. La mayoría de la gente actúa por motivaciones egoístas.

7. Rara vez sobre ti.

8. El soda es malo.

9. Está bien romper las reglas, siempre y cuando seas lo suficientemente bueno para no quedar atrapado, y no hacer daño a nadie.

10. Ser amable es necesario, porque todo el mundo al que conoces está librando algún tipo de batalla.

11. En toda historia hay 3 versiones: la de él, la de ella, y la verdadera.

12. El tiempo no cura nada – es lo que haces con ese tiempo.

13. Quejarse y culpar a otras personas no ayuda a nada, y convierte tu compañía en algo miserable.

14. Todo en TU vida es TU responsabilidad.

15. Eres tú el que enseñas a la gente cómo tratarte.

16. Siempre hay esperanza.

17. Siempre se puede estar agradecido por algo.

18. Si no estás cometiendo errores, no te estás esforzando lo suficiente.

19. Nunca te convertirás en adulto. Obtendrás más responsabilidades, y serás un poco más sabio.

20. Mostrar emociones no es una muestra de debilidad. De hecho, saber cuándo hacerlo es una habilidad.

21. Google puede responder a cualquier cosa.

22. Volverse loco es una de las cualidades que más admiro en las personas.

23. La honestidad es siempre el camino más fácil. Incluso si no es a corto plazo.

24. Nunca debes dejar de aprender o tratar de ser mejor persona.

25. Las preocupaciones son inútiles, salvo que te motiven a hacer algo.

26. Cuando las personas te muestran tal y como son, cree en ellas.

27. Solo hay miedo, y amor. Y uno de los dos es más divertido.

 

Traducción de Carpe Diem

13 Feb

Lo vi aquí hace tiempo, pero pertenece a esa infinita lista de cosas que nunca termino de escribir. Ya que en mi ciudad hay un bar que se llama Carpe Diem, y que muchas veces he oído a amigos decirlo, no está de más ponerlo en contexto.

Carpe Diem significa “aprovecha el día presente”, y aparece en un poema cuya traducción es:

“No busques el final que a ti o a mí nos tienen reservado los dioses (que por otra parte es sacrilegio saberlo), oh Leuconoé, y no te dediques a investigar los cálculos de los astrólogos babilonios. ¡Vale más sufrir lo que sea! Puede ser que Júpiter te conceda varios inviernos, o puede ser que éste, que ahora golpea al mar Tirreno contra las rocas de los acantilados, sea el último; pero tú has de ser sabia, y, mientras, filtra el vino y olvídate del breve tiempo que queda amparándote en la larga esperanza. Mientras estamos hablando, he aquí que el tiempo, envidioso, se nos escapa: aprovecha el día de hoy, y no pongas de ninguna manera tu fe ni tu esperanza en el día de mañana.”

Si quieres tener más información, pásate por Errores Historicos. Y recuerda, Carpe Diem.