¿Eres un uno o eres un cero?

12 Ago

Esta fragmento de la serie de Mr. Robot me pareció genial. Siempre se dice que no todo es blanco o negro, que hay un abanico de grises. Pero en las decisiones importantes, ¿realmente es eso aplicable?

– Dime una cosa Elliot, ¿eres un uno o un cero? Ésa es la pregunta que debes hacerte. ¿Eres un sí o un no? ¿Vas a actuar o no?
– Bueno… has estado frente a la pantalla demasiado tiempo, tío. La vida no es binaria.
– ¿No? Claro, hay grises… pero al descender al corazón de cada elección, hay un uno o un cero. O lo haces o no lo haces. Si sales por esa puerta, has decidido no hacer nada, lo que significa que no volverás. Lo dejaste, ya no eres parte de esto. Serás un cero. Si te quedas, si quieres cambiar el mundo, serás un sí. Serás un uno. Así que te lo preguntaré de nuevo: ¿eres un uno o eres un cero?

Yo, al menos, no lloro. Pero no me enorgullezco…

12 Abr

Yo, al menos, no lloro. Pero no me enorgullezco de ese estreñimiento emocional. Sé de mucha gente que aquí de pronto suelta el trapo y llora inconsolablemente durante media hora, y luego emerge de ese pozo en mejores condiciones y con mejor ánimo. Como si el desahogo les sirviera de ajuste. De manera que a veces lamento no haber adquirido ese hábito. Pero quizá tenga miedo de que si me aflojo, mi resultado personal no sea el ajuste sino el desajuste. Y ya tengo, desde siempre, suficientes tornillitos a medio aflojar como para arriesgarme a un descalabro mayor. Además, para serte estrictamente franco, no es que no llore por miedo a aflojarme, sino sencillamente porque no tengo ganas de llorar, o sea, que no me viene el llanto. Esto no quiere decir que no padezca angustias, ansiedades, y otros pasatiempos. Sería anormal si, en estas condiciones, no los padeciera. Pero cada uno tiene su estilo. El mío es tratar de sobreponerme a esa minicrisis por la vía del razonamiento. La mayoría de las veces lo logro, pero en cambio otras veces no hay razonamiento que valga. Destrozando un poco el clásico (¿Quién era?) te diría que a veces hay corazonadas de la razón que el corazón no entiende.

Mario Benedetti

 

Infinitud de la ignorancia

11 Feb

Porque fue mi maestro quien me enseñó no solamente cuan poco sabía, sino también que cualquiera que fuese el tipo de sabiduría a la que yo pudiese aspirar jamás, no podría consistir en otra cosa que en percatarme más plenamente de la infinitud de mi ignorancia.

Karl Popper

Frases sueltas de “Aleph”, de Pablo Coelho

15 May

Pero el niño crece. Empieza a entender que no es tan poderoso, que para sobrevivir depende de los demás. Entonces ama, espera ser retribuido y, a medida que pasa la vida, desea cada vez más ser correspondido. Está dispuesto a sacrificarlo todo, incluso su poder, para recibir a cambio el mismo amor que entrega. Y acabamos donde estamos hoy: adultos que hacen cualquier cosa para ser aceptados y queridos.

Aleph – Paulo Coelho

Todo lo que necesito en este momento es un abrazo. Un gesto tan antiguo como la humanidad y que significa mucho más que el abrazo de dos cuerpos. Un abrazo quiere decir: no me amenazas, no tengo miedo de estar cerca, puedo relajarme, sentirme en casa, estoy protegido y alguien me comprende. Dice la tradición que cada vez que abrazamos de verdad a alguien, ganamos un día de vida.

Aleph – Paulo Coelho

Tenemos dos grandes amores

19 Oct

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo… Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.

Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más… Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.

Os librareis de él o de ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque, a veces; se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

Paulo Coelho