Frases de “El temor de un hombre sabio”

16 Ene

Citas y fragmentos de “El temor de un hombre sabio”.

 

Creo que las cosas siempre van mal de un modo u otro —declaró—. Quizá sea que solo nosotros, los mayores, nos damos cuenta.

 

Tienes una piedra en el corazón, y hay días en que pesa tanto que no se puede hacer nada.

 

Cuando sabes que la culpa es solo tuya es mucho peor, ¿verdad?

 

En su Teofanía , Teccam habla de los secretos y los llama «tesoros dolorosos de la mente». Explica que lo que la mayoría de la gente considera secretos no lo son en realidad. Los misterios, por ejemplo, no son secretos. Tampoco lo son los hechos poco conocidos ni las verdades olvidadas. Un secreto, explica Teccam, es un conocimiento cierto activamente ocultado. Los filósofos llevan siglos cuestionando su definición. Señalan los problemas lógicos, las lagunas, las excepciones. Pero en todo este tiempo ninguno ha conseguido presentar una definición mejor. Quizá eso nos aporte más información que todas las objeciones juntas.

En un capítulo posterior, menos conocido y menos discutido, Teccam expone que existen dos tipos de secretos. Hay secretos de la boca y secretos del corazón. La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansian liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes. Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos al mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven. Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos que los contiene.

Los filósofos modernos desprecian a Teccam, pero son buitres picoteando los huesos de un gigante. Cuestionad cuanto queráis: Teccam entendía la forma del mundo.

 

Demasiados pensamientos, mi kvothe, sabes demasiado para ser feliz.

 

—Ya lo dijo Teccam: no hay hombre valiente que nunca haya caminado cien kilómetros. Si quieres saber quién eres, camina hasta que no haya nadie que sepa tu nombre. Viajar nos pone en nuestro sitio, nos enseña más que ningún maestro, es amargo como una medicina, cruel como un espejo. Un largo tramo de camino te enseñará más sobre ti mismo que cien años de silenciosa introspección.

Frases de “Hijos del dios binario”

15 Ene

Citas y fragmentos de “Hijos del dios binario”.

Ya le he dicho cómo vivo, tengo poco por lo que preocuparme… Cuando no tienen nada que quitarte, eres verdaderamente libre. Y entonces comprendes que la libertad tiene un lado amargo, un hombre no puede vivir sin cargas ni preocupaciones, sin lastres que lo aten al suelo…Necesitamos volar, pero no perdernos en el vacío. Es por eso que la muerte no resulta una perspectiva tan desagradable cuando te haces viejo y ya no queda nadie.

Citas de “El amor no es nada del otro mundo”

14 Ene

Citas y fragmentos de “El amor no es nada del otro mundo”.

Mira, Mandy…, no sé qué decirte. Supongo que siempre pensamos que la elección desechada es la correcta. Que la felicidad está al final del camino que no tomamos. Debe de tratarse de alguna ley de la física cuántica. No le des demasiadas vueltas.

 

Ismael se sintió todavía más solo, como el náufrago que contempla desde su balsa una lluvia de estrellas fugaces y piensa que son demasiadas para quien tiene un solo deseo.

 

¿Acaso no es eso lo que todos hacemos cuando nos enamoramos? Ponemos en un pedestal a la persona amada, construimos una versión ideal de ella, y es a ese ideal al que amamos, no a la persona real. Pero, antes o después, la verdadera persona acaba revelándose bajo ese ideal, y entonces…

 

Los búhos serenos ululan al anochecer —enunció el informático aplicadamente. —Para que la soledad de la noche los envuelva con su manto.

 

Por supuesto que el amor ha de ser una experiencia agradable, de eso no hay duda, pero, por desgracia, está sobrevalorado. El amor no es la respuesta a todo, ¿sabes? El amor no es una terapia para superar traumas o complejos, ni un escudo que uno pueda usar para enfrentarse al mundo, ni un disfraz con el que pavonearse frente a los demás. En definitiva, el amor debe hacerte feliz, por supuesto, pero no es la llave de la felicidad, porque, obviamente, si la felicidad dependiera de algo tan caótico, incomprensible y voluble, entonces estaríamos todos jodidos, ¿comprendes? —Apoyó las manos sobre la mesa y se inclinó ligeramente hacia él—. Lo que intento decirte es que… el amor no es nada del otro mundo.

Noches blancas

18 Oct

Tenía esta cita guardada desde hace un tiempo (no siempre lo que aparece por aquí refleja lo sentido en el momento) y dado que hace bastante que no actualizo y quiero recuperar la costumbre de que salgan posts de vez en cuando, ahí va. Es de Dostoievski, del que espero leer algún libro más pronto que tarde.

¿Sabe? Ahora me gusta recordar y visitar en un periodo determinado los lugares donde una vez fui feliz a mi manera, me gusta levantar mi presente en consonancia con un pasado que ya no va a volver y suelo vagar como una sombra, sin necesidad y sin objetivo, apesadumbrado y triste, por las calles y rincones de San Petersburgo. ¡Y en todas partes hay recuerdos! Por ejemplo, me acuerdo de que justo hace un año aquí, justo en este momento, a esta hora, vagaba por esta misma acera igual de solitario, igual de apesadumbrado que ahora. Y me acuerdo de que entonces mis sueños eran tristes y que, aunque antes tampoco estaba bien, aun así siento que era más fácil, más tranquilo vivir, siento que no existían estos negros pensamientos que me acechan ahora, que no existían estos remordimientos de conciencia, remordimientos sombríos y lúgubres que ahora no me dejan en paz ni de día ni de noche. Y te preguntas: «¿Dónde están tus sueños?». Y meneas la cabeza y te dices: «¡Qué rápido pasan los años!». Y de nuevo te preguntas: «¿Y qué has hecho tú con tus años? ¿Dónde has enterrado tu mejor época? ¿Has o no vivido? Mira —te dices—, mira, en el mundo empieza a hacer frío». Y pasarán más años y con ellos vendrá la lóbrega soledad, vendrá la temblorosa vejez con un bastón y, con ellos, la melancolía y el desaliento. Palidecerá tu mundo de fantasía, cesará, se marchitarán tus sueños y se caerán como las hojas amarillas de los árboles… Ay, Nástenka, qué triste será quedarse solo, completamente solo, sin tener siquiera de qué lamentarse. ¡Nada! ¡Nada de nada! Porque todo lo perdido, todo eso era nada, un cero absoluto y absurdo, ¡no eran sino ensoñaciones!

La vida debería ser al revés

8 Nov

El gran Quino dijo:

La vida debería ser al revés.
Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.
Luego te despiertas en un hogar de ancianos mejorando día a día.
Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.
Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.
Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.
Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.
Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.
Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc. etc.
Y al final… ¡Abandonas este mundo en un orgasmo!

quino_la_vida_deberia_ser_al_reves