Cosas que hacer antes de los 40

29 Ene

Esta lista la debí hacer después de Cosas que pasaron en mis 20, pero la pereza hizo mella en mí y lo dejé pasar durante algo más de año y medio dos años. Es más, curiosamente cosas como viajar muy lejos, irme a vivir solo, comprarme un coche o volver a jugar a baloncesto, ya han pasado mientras tanto. Ahí va:

  • Ver auroras boreales. Ya sea en Finlandia, Islandia…
  • Volver a Tallín. Me gustó la ciudad, aun no viendo demasiados monumentos o lugares, tengo el recuerdo de sentir que todo era muy bello.
  • Pasar un fin de año fuera de la ciudad en la que esté viviendo habitualmente.
  • Ir a un concierto de MClan (a ser posible, sin que me pase nada; porque vaya gafe que tengo con esto).
  • Ir a un concierto de Vetusta Morla.
  • Visitar otro continente en el que no haya estado.
  • Visitar EEUU.
  • Comprar un coche.
  • Vivir en otro lugar durante algunos meses.
  • Además me gustaría viajar a Escocia, Grecia, Alemania… en general a cualquier país de Europa donde no haya estado.
  • Volver a jugar “en serio” a baloncesto.
  • Vivir solo.
  • Tener un perro (o al menos un gato).
  • Volver a tener pareja estable.

La iré ampliando, porque si bien la empecé, no la terminé. Al final se reduce a viajar y vivir. Sobre todo vivir.

Frases de “El temor de un hombre sabio”

16 Ene

Citas y fragmentos de “El temor de un hombre sabio”.

 

Creo que las cosas siempre van mal de un modo u otro —declaró—. Quizá sea que solo nosotros, los mayores, nos damos cuenta.

 

Tienes una piedra en el corazón, y hay días en que pesa tanto que no se puede hacer nada.

 

Cuando sabes que la culpa es solo tuya es mucho peor, ¿verdad?

 

En su Teofanía , Teccam habla de los secretos y los llama «tesoros dolorosos de la mente». Explica que lo que la mayoría de la gente considera secretos no lo son en realidad. Los misterios, por ejemplo, no son secretos. Tampoco lo son los hechos poco conocidos ni las verdades olvidadas. Un secreto, explica Teccam, es un conocimiento cierto activamente ocultado. Los filósofos llevan siglos cuestionando su definición. Señalan los problemas lógicos, las lagunas, las excepciones. Pero en todo este tiempo ninguno ha conseguido presentar una definición mejor. Quizá eso nos aporte más información que todas las objeciones juntas.

En un capítulo posterior, menos conocido y menos discutido, Teccam expone que existen dos tipos de secretos. Hay secretos de la boca y secretos del corazón. La mayoría de los secretos son secretos de la boca. Chismes compartidos y pequeños escándalos susurrados. Esos secretos ansian liberarse por el mundo. Un secreto de la boca es como una china metida en la bota. Al principio apenas la notas. Luego se vuelve molesta, y al final, insoportable. Los secretos de la boca crecen cuanto más los guardas, y se hinchan hasta presionar contra tus labios. Luchan para que los liberes. Los secretos del corazón son diferentes. Son íntimos y dolorosos, y queremos, ante todo, escondérselos al mundo. No se hinchan ni presionan buscando una salida. Moran en el corazón, y cuanto más se los guarda, más pesados se vuelven. Teccam sostiene que es mejor tener la boca llena de veneno que un secreto del corazón. Cualquier idiota sabe escupir el veneno, dice, pero nosotros guardamos esos tesoros dolorosos. Tragamos para contenerlos que los contiene.

Los filósofos modernos desprecian a Teccam, pero son buitres picoteando los huesos de un gigante. Cuestionad cuanto queráis: Teccam entendía la forma del mundo.

 

Demasiados pensamientos, mi kvothe, sabes demasiado para ser feliz.

 

—Ya lo dijo Teccam: no hay hombre valiente que nunca haya caminado cien kilómetros. Si quieres saber quién eres, camina hasta que no haya nadie que sepa tu nombre. Viajar nos pone en nuestro sitio, nos enseña más que ningún maestro, es amargo como una medicina, cruel como un espejo. Un largo tramo de camino te enseñará más sobre ti mismo que cien años de silenciosa introspección.

Frases de “Hijos del dios binario”

15 Ene

Citas y fragmentos de “Hijos del dios binario”.

Ya le he dicho cómo vivo, tengo poco por lo que preocuparme… Cuando no tienen nada que quitarte, eres verdaderamente libre. Y entonces comprendes que la libertad tiene un lado amargo, un hombre no puede vivir sin cargas ni preocupaciones, sin lastres que lo aten al suelo…Necesitamos volar, pero no perdernos en el vacío. Es por eso que la muerte no resulta una perspectiva tan desagradable cuando te haces viejo y ya no queda nadie.

Citas de “El amor no es nada del otro mundo”

14 Ene

Citas y fragmentos de “El amor no es nada del otro mundo”.

Mira, Mandy…, no sé qué decirte. Supongo que siempre pensamos que la elección desechada es la correcta. Que la felicidad está al final del camino que no tomamos. Debe de tratarse de alguna ley de la física cuántica. No le des demasiadas vueltas.

 

Ismael se sintió todavía más solo, como el náufrago que contempla desde su balsa una lluvia de estrellas fugaces y piensa que son demasiadas para quien tiene un solo deseo.

 

¿Acaso no es eso lo que todos hacemos cuando nos enamoramos? Ponemos en un pedestal a la persona amada, construimos una versión ideal de ella, y es a ese ideal al que amamos, no a la persona real. Pero, antes o después, la verdadera persona acaba revelándose bajo ese ideal, y entonces…

 

Los búhos serenos ululan al anochecer —enunció el informático aplicadamente. —Para que la soledad de la noche los envuelva con su manto.

 

Por supuesto que el amor ha de ser una experiencia agradable, de eso no hay duda, pero, por desgracia, está sobrevalorado. El amor no es la respuesta a todo, ¿sabes? El amor no es una terapia para superar traumas o complejos, ni un escudo que uno pueda usar para enfrentarse al mundo, ni un disfraz con el que pavonearse frente a los demás. En definitiva, el amor debe hacerte feliz, por supuesto, pero no es la llave de la felicidad, porque, obviamente, si la felicidad dependiera de algo tan caótico, incomprensible y voluble, entonces estaríamos todos jodidos, ¿comprendes? —Apoyó las manos sobre la mesa y se inclinó ligeramente hacia él—. Lo que intento decirte es que… el amor no es nada del otro mundo.

Tranquilo 2017

31 Dic

Después de un año donde me independicé, me compré un coche y me fui de vacaciones a Japón, estaba claro que tocaba un año de tranquilidad y transición. Aún así, ha habido nueva mudanza a un piso un poco más grande y céntrico que ayudaba a cosas como ir a clases de francés (ojo futuro, a ver dónde acaba esto). Y ya puestos a volver a hacer cosas, el regreso a un equipo de baloncesto Legendario para matar el gusanillo de competir.

Evidentemente no ha sido un año de grandes viajes, pero he disfrutado muy mucho de los que hubo: Oporto (me encantó la ciudad), Setúbal (desconexión total, playita y cervezas) y Málaga y el Caminito del Rey (muy recomendable y los pueblos de alrededor preciosos). También ha habido visitas a Sevilla a ver a Compo, a Valladolid a comer crepes, Salamanca, Trujillo, Jerte, Valverde y Gata. Me queda pendiente un año más el ir a Madrid, aunque a este ritmo será Marsella…

He leído libros que me han encantado y he visto no pocas series (resumen de libros y series de 2017). He visto alguna obra de teatro y salvo en los últimos meses del año, he hecho menos deporte del que me gustaría.

Tengo pendientes unos cuantos post en el blog (cada vez más abandonado), alguna cosa bonita escrita por Tumblr (musas…) y algunas cosillas que intentaré ir cerrando este año próximo.

Resumen breve para un año más que, realmente, no ha sido malo y del que no salgo con la sensación de querer darle una patada. Muchos besos y abrazos para todos y que tengáis un feliz 2018.