Un lugar para conspirar
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¿Y el 2014?

31 de diciembre de 2014 | Susurrado por Diegazo en Uncategorized - (Sin comentarios)

Se va otro año y toca hacer un repaso rápido de todo lo que ha pasado. Desde luego que por el blog bien poco, apenas alguna entrada solitaria recuerda que por aquí hubo vida, es más; el blog de citas y frases que iba a la par de éste toco a su fin, un proyecto bonito pero que por falta de tiempo dejó de tener sentido hace mucho.

Como siempre, me gusta leer qué es lo que le pedía el año anterior a éste que toca a su fin. Leer salud me produce una sonrisa agridulce, nuevamente no ha sido el mejor año. Recuperado hasta donde se puede de la fractura del año pasado, la deshidratación del verano y los fantasmas de la enfermedad que tuve hace 10 años y han vuelto recientemente, dejan el deseo en que el año que viene todo vaya mejor, al menos a partir de la segunda mitad.

¿Viajes? Pocos, pero divertidos. Este año solo por Puerto de Béjar (Montemayor del Río), Torremenga y Ayamonte. La lista de sitios por visitar y viajes pendientes cada vez se hace más larga así que habrá que intentar que el año que viene se adelante un poco, aunque parece complicado. ¿Y por qué? Por trabajo. Por suerte en 2014 tocó volver a sentirse útil en un buen ambiente y con condiciones realmente agradables. Quizás muchas horas, pero no hay queja.

La vuelta al hobby del baloncesto como jugador dejando a un lado la faceta de entrenador también fue motivo de alegría (sin desmerecer la divertida etapa de dirigir, pero el gusanillo de jugar no se puede quitar).

Este año además sirvió para terminar el Máster que estaba estudiando y que tanto tiempo robó. En un solo curso lectivo y mientras me sacaba inglés y trabajaba. Han sido muchos sacrificios, quizás demasiados pero ahí está. Menos tiempo para repartir entre un montón de personas a la que al final no les he dedicado el tiempo que merecían.

Y lo último lo mejor. Estar acompañado por una persona durante prácticamente todo el año, capaz de aguantar todas las taras que 28 años de tonterías me han dejado en la cabeza. Hacerlo con una sonrisa y alegrar y querer a ese pequeño corazón de piedra que me había quedado. Sí, el año de la antorcha olímpica que me hizo volver a sentir. Que no se apague.

¿2015? Salud, mucha. Más viajes y tiempo, lo que sin duda más ha faltado. También paz, por lo que pueda pasar. Feliz año a todos.

Infinitud de la ignorancia

11 de febrero de 2014 | Susurrado por Diegazo en Citas - (1 comentario)

Porque fue mi maestro quien me enseñó no solamente cuan poco sabía, sino también que cualquiera que fuese el tipo de sabiduría a la que yo pudiese aspirar jamás, no podría consistir en otra cosa que en percatarme más plenamente de la infinitud de mi ignorancia.

Karl Popper

Quedarte grande

11 de febrero de 2014 | Susurrado por Diegazo en Personal - (Sin comentarios)

Que te quede alguien grande. Ese concepto. Y poder asumirlo y tratar de enmendarlo.

Roll the dice – Bukowski

5 de enero de 2014 | Susurrado por Diegazo en Poesía - (Sin comentarios)
“Lanzar los dados”
 
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otro modo, no empieces siquiera.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Tal vez suponga perder novias, esposas,
parientes, empleos y quizá la cabeza.
Ve hasta el final.

Tal vez suponga no comer durante 3 o 4 días.
Tal vez suponga helarte en el banco de un parque.
Tal vez suponga la cárcel.
Tal vez suponga mofas, desdén, aislamiento.
El aislamiento es la ventaja,
todo lo demás es un modo de poner a prueba tu
resistencia, tus auténticas ganas de hacerlo.
Y lo harás a pesar del rechazo y las ínfimas probabilidades
y será mejor que cualquier otra cosa que puedas imaginar.
Si vas a intentarlo ve hasta el final.
No hay sensación parecida.
Estarás a solas con los dioses y las noches arderán en llamas.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final, hasta el final.
Llevarás las riendas de la vida hasta
la risa perfecta, es la única lucha digna que hay.

¿Qué tal fue 2013?

31 de diciembre de 2013 | Susurrado por Diegazo en Personal - (4 comentarios)

Un año más, aprovechando unos momentos de clarividencia y de cordura, toca hacer balance de lo que ha sido el año 2013. Siempre ayuda poder echar un ojo hacia atrás a resúmenes anteriores que reviven experiencias y permiten unas reflexiones más certeras.

Qué divertido resulta poder leer en palabras propias que en 2012 no pasó nada y cómo todo eso cambió tan solo unos meses después, para finalmente regresar a la calma. Y es que los primeros meses de 2013 fueron realmente movidos. En una semana se concentraron tantas cosas… volver a sentir algo por alguien e ilusionarse desde bien dentro, terminar una carrera que cada día pesaba más o como se ponía fin a un año trabajando en una nueva empresa. El tiempo pasó rápido hasta mayo donde otra semana concentró los más intenso: el acabarse algo que pudo haber sido más bonito y una inoportuna rotura de peroné que ha marcado el resto del año por sus numerosas complicaciones.

Irónicamente este 2013 prometía cada vez más según transcurrían las semanas, para ir poco a poco decepcionando por mucho que se intentara lo contrario. Presumía también de ser un año viajero y algo se hizo: San Martín del Castañar y la Alberca, Galicia y cómo no, Madrid y Asturias. Por contra, se quedaron por el camino pese a mucho esfuerzo por evitarlo el Eurobasket 2013 (Eslovenia, Croacia, Austria, Italia…), Alemania y algunos intentos de escapada (si alguien que yo me sé me lee, sí, Austria está anotada).

Visto así, la verdad que puede resultar penoso. De tener mucho a poco, de ilusionarte por alguien a quedarte en tierra de nadie, de preparar viajes que no se pudieron completar, de deporte que se dejó a un lado, trabajo que se perdió y no recuperó. ¿Vaya castaña, no?

Por suerte o por desgracia, ha habido momentos peores y hay que saber apreciar también los buenos. Este año también ha sido el de las bodas de dos amigos (con chaqué incluido) y esas cosas llenan. El año en el que por fin se termina una carrera que ha costado mucho y que otros grandes amigos han terminado también (cuánto nos lo merecíamos), qué calma ahora que se ha cumplido con el deber. Puestos a terminar se cumplió la cabezonería de volver a jugar a Travian solo por ganar con un buen grupo. Las incontables risas o el día a día salpicado de buenos momentos no deben quedarse fuera.

Y de soluciones también. No poder jugar porque no estás bien puede desembocar en una pequeña historia que te lleve a entrenar un equipo de baloncesto senior femenino y hacerte sonreír mucho. Porque hay veces que se tiene suerte y se coincide con un grupo genial que hace todo más fácil y divertido. Tampoco me gustaría olvidar el esfuerzo y orgullo por ir incluso bastante lejos y aún medio cojo a diferentes lugares en busca de trabajo. Por dar lo máximo en una rehabilitación costosa que aún tiene cuentas pendientes.

A ratos ha sido un año duro. Hay cosas que son inevitables y otras en las que nuestros errores nos marcan. De esto último se puede aprender, o al menos eso espero. De lo primero a veces lo único que queda es luchar para que no vaya a peor y buscar soluciones. Pero por suerte también fue un año bonito. Sí, tuvo que ver el estar más acompañado durante parte del trayecto. Una cosa es intentar pasar página y otra olvidar, hay recuerdos y sentimientos que no lo merecen (¡fueron muy buenos!), no está mal echar de menos de vez en cuando. Ya habrá tiempo para corregir fallos y descuidos, prevenir y evitar nuevos grises desenlaces, al fin y al cabo es cosa de dos y circunstancias. Todo sirve para conocerse mejor y seguir aprendiendo, aunque muy a nuestro pesar para ello se pierdan oportunidades y “cachos” de personas por el camino.

No he escrito mucho por aquí, quizás más por Tumblr para aliviarme o contar pequeñas cosas en un ambiente menos transitado. De los posts (muy poca cantidad esta vez) me quedo con Lo que escuchó Diegazo en 2013, Viejas entradas del blog y por su orden cronológico Las no ausencias, Malos pasos, y el ser más sincero en Dos meses cojo (un trozo) y Lo que en su momento pasó por Tumblr. Espero ser menos monotemático y poder alegrar a más gente y ser feliz con menos resentimiento.

¿Y 2014? Como poco terminar con lo que se quedó a medias este año y buscar resarcirme en varios aspectos. Es más que suficiente y puede ser muy divertido. Mejor salud (vaya añito desde el mismo día de mi cumpleaños), algo de trabajo, algo de viajes, menos crueldad con los sentimientos, entretenimiento y alegría.

Gracias a todos aquellos con los que he tenido la oportunidad de compartir tiempo durante 2013 y me han ayudado a reír y madurar un poco más (tampoco era complicado xD). Siempre es agradable saber que se está rodeado de personas tan maravillosas. Mis mejores deseos para este 2014, nos lo merecemos.